Hay alrededor de 300 empresas instaladas, que brindan trabajo directo e indirecto a unas 55 mil personas. Representa el 40% de la economía local.
Según datos del Ministerio de Industria, Comercio, Transporte y Minería, en la provincia hay alrededor de 300 firmas instaladas, que ocupan 20.000 puestos de trabajo directos, más otros 25.000 de manera indirecta. Con esta fortaleza puesta en marcha hace 30 años, principalmente, la industria representa el 30% de la mano de obra activa y el 40% de la economía de San Luis.
587 millones de dólares representaron las exportaciones industriales de San Luis durante 2012
El despegue definitivo se dio con la llegada de la democracia y la asunción de Adolfo Rodríguez Saá como gobernador, un firme defensor de las fuentes de trabajo local, pero ya en la década del '60 había despuntado el despliegue industrial con un incipiente fomento a las alimenticias, las manufacturas en cuero, las inversiones textiles, mineras y siderúrgicas. En 1973 se incluyó a San Luis en la promoción de otras actividades con el fin de descentralizar la industria nacional hacia el interior del país. Ese mismo año se promovieron diversas industrias como la del cemento, las plantas de concentración de minerales en La Toma, los frigoríficos en Villa Mercedes y mucho equipamiento industrial.
Hacia fines de esa década, el Gobierno buscó ampliar la capacidad industrial con el aprovechamiento de materias primas locales. Entonces comenzó la fabricación de cartón corrugado, alimentos envasados, bebidas, zapatos y cueros. Como consecuencia, llegaron capitales de otras provincias y se creó una gran demanda de profesionales y técnicos de todos los niveles. En 1984, la sanción de la Ley Provincial de Desarrollo Industrial, produjo la reducción de impuestos a las áreas de San Luis, Villa Mercedes y Justo Daract. A esta ley, se sumó otra, que se conoció como Promoción Industrial que apoyó y fortaleció las empresas de capitales nacionales.
San Luis aprovechó mejor que sus vecinas una ley de promoción que también favoreció la instalación de empresas en San Juan, La Rioja y Catamarca. Rápidamente su gobierno se dio cuenta que debía dotar a la provincia de infraestructura para ganar esa carrera de seducción en la que todas ofrecían lo mismo: rebaja en los impuestos a cambio de ciertas condiciones. Para lograrlo, desarrolló una red de autopistas que es única en el país (más de la mitad de ellas surcan su territorio), hizo obras para asegurar el agua, la energía y el gas, sumó leyes de fomento locales y, con la llegada de las nuevas tecnologías en el siglo XXI, le agregó la frutilla al postre con la instalación del wifi gratuito del que habla el mundo entero.
Por eso hoy, a pesar de que el gobierno nacional tiene en el freezer la renovación de la Ley de Promoción Industrial (el famoso decreto 699 que está a la firma del Ejecutivo desde hace casi un año), puede mantener sus parques industriales completos, escuchar nuevas ofertas y diversificar las inversiones, ya que ahora apunta a la industria tecnológica, la agroindustria y el valor agregado en origen. Y todo sin descuidar la salud de la población a futuro, al proteger bosques y cielos con un cerrojo legal, denominado Tratado de Paz entre progreso y medio ambiente.
Federalizar el crecimiento Si bien el desarrollo principal se dio en las grandes ciudades, San Luis y Villa Mercedes, el Estado provincial tiende a proveer de nuevos emprendimientos a todos los rincones, e imitar lo que hace Dos Anclas desde hace más de un siglo en Salinas del Bebedero. Por eso, ahora dará en concesión para su uso y explotación la planta de Concentración y Molienda de Minerales “La Toma”, que llevará adelante la empresa Valle del Conlara Mining, con una inversión de más de cinco millones de pesos y 66 nuevos puestos de trabajo. En las afueras de esa ciudad ya funciona desde hace unos años una planta del frigorífico Paladini, que es otra fuente de empleo a la que hay que sumar la tercerización de algunos servicios.
En el norte se están concentrando las principales inversiones agroindustriales. Puramel cosecha y desmota el algodón en Candelaria; Prandi está a punto de abrir una planta para procesar porotos y garbanzos en Quines y Parmentier está produciendo papa de primera calidad, también en Candelaria, una zona en la que el Gobierno hizo inversiones energéticas junto con Edesal y los productores, y está haciendo llegar agua con nuevos acueductos, como ocurre con el de Nogolí, de próxima inauguración. En esa localidad, Finca Cortaderas ya está haciendo las primeras pruebas de su aceite de oliva de máxima pureza y se están multiplicando las plantaciones.
La agroindustria es una locomotora que crece sin parar, además de uno de los bastiones del agregado de producción en origen. Incluso Sinteplast, que se dedica a fabricar pinturas y barnices, ingresó en este círculo virtuoso y ahora se está proveyendo de aceite de soja, un insumo indispensable, de su propia cosecha. Ayuda la apertura de la Agrozal, manejada por la Compañía Argentina de Granos, en la Zona de Actividades Logísticas. Ese centro de almacenaje les brinda tranquilidad a los productores y una vía de salida rápida de sus cosechas.
Allí están instaladas empresas de primer nivel como Andreani y Ribeiro, que ya entendieron la importancia de manejar su logística desde San Luis, para abaratar costos y bajar riesgos. Ambas firmas invirtieron en nuevos galpones para trasladar todo su movimiento de mercaderías a la ZAL. Incluso Andreani firmó un convenio con la provincia para distribuir medicamentos a todos los centros de salud. Ribeiro, en tanto, abastece a todas sus sucursales del país desde Villa Mercedes.
En la ZAL también está avanzando la instalación de Diaser, la primera empresa que producirá bioetanol, otro derivado agroindustrial. La obra está en un 70% y en 2014 estará lista para operar en un predio que cuenta con mucha seguridad, una locomotora para traslados internos y la ventaja de tener un puesto aduanero, por lo que las mercaderías ya salen listas para ser enviadas al exterior. Y cuando las vías estén en condiciones, el traslado de productos a granel tendrá una rebaja impactante en sus costos, ya que el viejo corredor 19 del Ferrocarril San Martín, volverá a la vida y un tren de cargas surcará el noreste entre Villa Mercedes y Santa Rosa del Conlara, reactivando varias economías regionales en el camino.
Por todo esto y mucho más es que en San Luis no pasa desapercibido el Día de la Industria. Es la celebración del trabajo genuino, las inversiones cristalinas y la demostración de que cuando un gobierno piensa a largo plazo, la población de una provincia puede crecer sin sobresaltos, con la seguridad de que su dignidad estará siempre bajo el amparo de una ocupación que le permitirá vivir y alimentar a su familia.

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