Con el objetivo de detectar a los usuarios que se conectan a la red de agua potable en forma clandestina, OSSE realizó el año pasado una investigación con imágenes satelitales. En este marco surgió que las deudas de estos usuarios ilegales superaban los $400 mil.
Durante este año los datos han continuado actualizándose y, con el objetivo de estimular la regularización de las situaciones, OSSE puso nuevamente en vigencia una normativa estímulo. Se trata de aplicar un descuento del cincuenta por ciento en el monto de las multas que correspondan por la ejecución de conexiones sin autorización, cuando las mismas sean declaradas en forma espontánea por sus propietarios.
En 201,3 inspectores de OSSE realizaron un total de 5.492 inspecciones en cuentas que se pagaban como terrenos baldíos. En el 46% de los domicilios inspeccionados ya se habían construido complejos habitacionales o estaban en proceso de construcción, por lo que ya no eran zonas en las que el agua no se empleaba y las conexiones eran clandestinas.
La investigación arrojó que 2.526 usuarios pagaban mucho menos de la mitad de los que deberían estar abonando por el servicio del agua potable.
“La medida ha dado buenos resultados y por eso se ratifica nuevamente. Se condona el 50% del importe aplicado como multa a quienes declaren voluntariamente tener una conexión de agua clandestina. De este modo hemos logrado que un alto porcentaje de conexiones irregulares sean legalizadas y ese es el objetivo al que apuntamos”, destacó Cristian Andino, presidente de OSSE

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