Indra tiene encefalitis y lucha por volver a Mendoza

La niña tiene 4 años y contrajo un virus estando en Córdoba. Hace cuatro años que está internada en Buenos Aires

ndra Bustos Rossini tiene 4 años y cuando tenía 11 meses contrajo un virus en Córdoba que la dejó postrada en una cama. Desde entonces, necesita cuidados extremos y, por esto, lleva cuatro años internada en un hospital de Buenos Aires. Su mamá Analía lucha para desde su prepaga la ayuden a regresar a su provincia natal.

Según relató la joven madre, hace cuatro años, ella, su hija y el padre de la niña se fueron de vacaciones a Mina Clavero. Allí, la pequeña comenzó con un cuadro de fiebre y luego de un largo peregrinar por diferentes clínicas le diagnosticaron encefalitis necrotisante aguda. A pesar de que los médicos le dieron 72 horas de vida, la niña ha sobrevivido y desde hace dos años tiene el alta, pero no puede ser trasladada a Mendoza ya que necesita una casa con condiciones específica para su cuidado.

La desesperada madre contó que al principio los médicos no sabían qué tenía y que la prepaga que poseen no les respondió. “Llamé a Sancor Salud para que me dijeran dónde podían asistirla en Mina Clavero y me dijeron que allí no tenían centro asistencial. Al mes nos enteramos que sí había uno, por lo que hicieron abandono de persona. Desde entonces venimos con amparos en la justicia para que la prepaga nos responda”.

Analía detalló que vendió todo lo que poseía en Mendoza y se llevó a su hija a una clínica en Buenos Aires, donde prácticamente le salvaron la vida. “Hace cuatro años que estamos las dos viviendo en un hospital. Yo trabajo en un supermercado que me ha mantenido mi puesto de trabajo y gracias a eso puedo continuar aquí. Indra no se puede mover ni comer por sus propios medios, tiene problemas respiratorios y ataques de epilepcia y no hemos podido volver a la provincia porque desde la prepaga no han hechos las adaptaciones para que mi hija pueda vivir acorde a sus necesidades”, contó la mujer.

Rossini explicó que ella no posee casa y desde Sancor le alquilaron una en agosto del año pasado pero aún no pueden trasladarse porque no logran que la remodelen de acuerdo a las necesidades sanitarias de la pequeña. “Todo es burocracia. Cada vez que he necesitado algo de la obra social he tenido que recurrir a la Justicia para que responda. La última vez hablé con la jueza federal Olga Pura de Arrabal y le pedí por favor que agilizara todo porque necesito volver a trabajar, pero aún sigo esperando”.

Este diario hizo varios intentos por comunicarse con los reponsables locales y nacionales de la prepaga, pero fueron infructosos. A nivel provincial el médico auditor se encuentra de vacaciones y desde el departamento de legales a nivel nacional no contestaron los llamados.

Analía espera regresar pronto a su hogar con su hija y poder darle todo lo que la pequeña necesita para continuar con su vida. Por lo pronto, desde la ONG Voluntarios en Red se comprometieron a donarle la cama que necesita ya que la conseguida por la obra social no le servía.

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