El reclamo de los trabajadores del sindicato de Obras Sanitarias que conduce José Santiago tuvo en vilo a la comunidad ayer, cuando se conoció el motivo real por el cual no se restableció el bombeo de agua potable en Comodoro Rivadavia.
Más allá de los problemas domésticos que padecieron todos los vecinos de Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Caleta Olivia “aun los que tienen dos tanques de reserva-, en varios servicios básicos se resintió la actividad.
Sólo emergencias
En el Hospital Regional se suspendieron cirugías y atención programada a pesar de la llegada de dos camiones cisterna con agua. Es que las reservas del nosocomio no dieron abasto a partir del domingo y el tipo de abastecimiento adoptado por la Municipalidad no daba garantías para el preparado de alimentos, por ejemplo. A dos días del corte, no había disponibilidad en este ni en otros centros asistenciales de la ciudad por lo que se decidió enviar camiones con agua potable para las urgencias.
Para el consumo humano, se dispuso la compra de agua mineral, un producto de lujo cuyo precio trepó al ritmo de la necesidad de la población en algunos locales comerciales. Otros, directamente, se quedaron sin bidones ni botellas en el transcurso del fin de semana.
El Banco Nación dejó de atender por no tener agua ni baños en condiciones, lo mismo que varios organismos públicos y empresas que no pudieron sostener la actividad para garantizar la salubridad e higiene de los trabajadores.
Los lugares con atención al público debieron cerrar sus puertas por lo que desde la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines se está analizando una presentación judicial para reclamar por los perjuicios ocasionados.
Escuelas
Por otro lado, la mayoría de las escuelas de todos los niveles suspendieron sus clases y entre las pocas que abrieron sus puertas por la mañana, varias decidieron suspender en el turno tarde. Como a partir del sábado por la tarde el corte afectó también al centro de la ciudad “pese a que se había anunciado que no sería así-, las escuelas céntricas como Nº 1, 83 y el Instituto María Auxiliadora anunciaron el domingo que ayer no habría clases.
Con el correr de las horas, se sumaría una veintena de establecimientos de nivel inicial, primario, secundario y terciario de la ciudad. La lista confirmada incluía las escuelas Nº 2, 13, 23, 27, 34, 39, 43, 105, 133, 183, 197, 198, 154, 155, 519, 517 y Deán Funes.
Las secundarias que tuvieron que tomar la misma medida son las Nº 707, 743, 745, 749, 738, 760, 766, 798, 797, 718, 742, 731, 723, 704 y 796, según se confirmó desde Supervisión. Además, el Instituto de Formación Docente 810 suspendió actividades desde la mañana y los jardines de infantes de distintos barrios de la ciudad se vieron perjudicados y tuvieron que cerrar sus puertas.
El anuncio sobre el dictado de la conciliación obligatoria que llegó a media mañana no dio las garantías suficientes y varias de ellas decidieron continuar con las actividades suspendidas por la tarde, porque más allá de las palabras, el restablecimiento del servicio no estaba garantizado para las 13:00 cuando chicos y grandes ingresan a clases.
Con todo, en el puñado de establecimientos donde sí hubo clases por la mañana, la asistencia fue mínima debido a que los alumnos no contaban con agua para necesidades mínimas, como bañarse y llevar ropa limpia.
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