Miles de personas "indignadas" continuaron hoy concentradas en Madrid y otras muchas ciudades de España, pese a haber sido declaradas ilegales esas manifestaciones, en la jornada de reflexión previa a las elecciones municipales y autonómicas.
En la emblemática Plaza de Sol, donde unas 24.000 personas se concentraron, los acampados han mejorado su organización y se definen como una Ciudad-Estado, autogestionada por una asamblea con capacidad vinculante y vocación de permanencia, dispuesta a mantenerse aun después de las elecciones, según uno de sus portavoces.
Juan López, uno de los portavoces del campamento, dijo que los concentrados en esta mini-ciudad se enmarcan en un movimiento ciudadano, apartidista, heterogéneo, con todo tipo de ideologías políticas y edades que no se rige por "leyes" sino por normas de convivencia votadas y consensuadas en la asamblea.
No obstante, los comerciantes de la Puerta del Sol se declararon "desesperados" por la acampada de "indignados" que, pese atraer a miles de curiosos, ha "ahuyentado" a compradores y paseantes hasta el punto de que sus ventas han bajado en más de un 50 por ciento. Mientras tanto en Barcelona, familias y turistas visitaron a los manifestantes congregados la Plaza de Cataluña.
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