La víctima falleció luego de una corta agonía tras haber salido despedida del coche y golpearse gravemente en la caída. Fuentes judiciales informaron que el dosaje de sangre al conductor dio por encima de lo permitido por la ley.
La víctima tenía seis meses de vida y se llamaba Máximo Rodríguez, indicaron fuentes policiales.
En tanto, su hermano Francisco (6 años) continuaba internado en dicho centro asistencial.
La mamá de ambos, Micaela de Rodríguez, fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital Regional debido a que presentaba estallido de bazo como consecuencia del siniestro.
El mismo ocurrió alrededor de las 23 del domingo, cuando el Ford Falcon negro -patente RXZ 923- transitaba por avenida Colón. Casi en la intersección con calle Maipú, Rubén Alfredo Rodríguez (30 años), realizó una brusca maniobra para no embestir a una camioneta estacionada, cuando se habría quedado dormido.
El auto volcó y en ese instante, el bebé salió despedido del habitáculo, para golpear contra la bicisenda de la avenida Colón.
El padre continuaba detenido anoche. El dosaje en sangre resultó positivo, por encima de lo máximo establecido por la ley nacional de tránsito.
Si bien el caso por ahora se instruye como una información sumaria judicial, es probable que se le pudiera imputar el supuesto delito de homicidio simple con dolo eventual.
Lo que dice la legislación
La figura del homicidio simple con dolo eventual en el Derecho Penal se aplica cuando la Justicia determina que una persona tuvo que haberse representado que, con una determinada acción, podía ocasionar una muerte y pese a prever el resultado, continuó con su accionar y no hizo nada para evitarlo.
En el caso de los accidentes de tránsito es muy común que, cuando se demuestra que el conductor estaba alcoholizado, los familiares de las víctimas soliciten la figura del dolo eventual al sostener que la persona debió prever que si conducía ebrio podía tener un accidente y ocasionar una muerte y pese a ello salió a manejar.
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