En la mañana de hoy, el saldo del violento cruce, fue de siete efectivos policiales heridos y un vecino del barrio aborigen con lesiones, además de cinco patrulleros rotos y dos motocicletas del grupo GEMO averiadas, según pudo saber NORTE. Fotos.
Hacia allí -según la información suministrada a este diario en forma oficial- se dirigió un móvil policial identificado como Pp-20, dado que se estaba produciendo un desorden. Al llegar, los policías de este móvil fueron agredidos físicamente por algunos integrantes de ese grupo que para ese entonces habían convertido el lugar en una batalla campal.
A la par, “mientras golpeaban a los uniformados, otro grupo procedió a destruir el móvil policial”, indicaron a NORTE fuentes policiales, por lo que solicitaron refuerzos.
Ni los motoristas se salvaron
Ante el pedido de auxilio de los uniformados llegó al lugar una patrulla motorizada, que también fue agredida, sumándose más vecinos que atacaron al personal policial, rodeándolos y sin una posible salida de escape. Así, se produjeron daños en las motos y al verse atacados habrían intentado una defensa que originó más presencia de vecinos del barrio Nalá.
Más efectivos de la Tercera Ante este cuadro de situación, se solicitó más ayuda y llegaron al comercio del barrio Santa Mónica móviles policiales de la Comisaría Seccional Tercera, del 911 y de Investigaciones con más efectivos, los cuales también fueron agredidos, viéndose obligados estos a efectuar disparos (antitumulto) con la finalidad de resguardar su integridad física y así lograr socorrer al personal que se hallaba atrapado por un grupo importante de aborígenes de aproximadamente 60 personas, la mayoría masculinos ebrios.
Batalla campal
Ante este cuadro de situación, al ver rodeados a los efectivos policiales, el comisario Alberto Viveros ordenó al personal agruparse en un punto en común y retirarse de inmediato del lugar. No obstante, mientras así lo realizaban continuaba la agresión hacia el personal y los vehículos policiales, siendo los más significativos el móvil Pp-20 que recibió disparos de arma de fuego tipo tumbera a la altura de la puerta del chofer parte superior.
Finalmente todo el personal policial logró retirarse del sector, resultando varios empleados lesionados y móviles dañados.
Heridos de la policía
Según se pudo saber a través del comunicado emitido desde la dirección de Zona Interior, fueron un total de siete agentes policiales que resultaron con lesiones, en algunos casos de consideración.
Ante este hecho, el jefe de la Policía del Chaco, Gustavo Peña, lamentó tal situación y dijo que “primero está la vida de las personas, y después las pérdidas materiales”.
Asimismo dijo estar muy sorprendido por la situación generada y sobre todo “con la furia con la que actuaron estos vecinos, no sabemos qué los condujo a tanta violencia”, volvió a remarcar Peña. En este contexto, y valiéndose de los informes médicos, sostuvo que varios policías tendrán ahora un tiempo para la recuperación plena de su salud, “y esto es algo que genera otra preocupación en las fuerzas”, sostuvo.
Comentá la nota