El incremento del caudal por inundación no afectará la calidad del agua de consumo

El incremento del caudal por inundación no afectará la calidad del agua de consumo

Lo aseguraron a Paralelo 32 el responsable de Obras Públicas Rubén Manassaldi y el técnico responsable de la planta de tratamiento y del laboratorio, Gustavo Jaimes.

Ante la alarmante crecida que se espera del Río Paraná y su consecuente traslado de volumen de agua y sedimentos a nuestro riacho, Paralelo 32 consultó al Secretario de Obras Públicas, Rubén Manassaldi, y al responsable de la Planta de potabilización de agua, Gustavo Jaimes, para conocer si esta situación generaría inconvenientes en la calidad de la provisión del vital recurso.

“Regularmente estoy consultando al jefe de la parte electromecánica y del laboratorio químico, y en esta primera alteración que se dio en los últimos días de 2,87 a 4,10, y que se dio de manera progresiva, favoreció el tratamiento porque al aumentar el caudal redujo sustancialmente la turbiedad”, comenzó expresando Manassaldi.

A esto se agrega el nuevo sistema de potabilización, “que optimizó aún más la eliminación de cualquier sedimento, a partir de la novedosa tecnología de la pileta decantadora inaugurada recientemente, que arrojó 0,2 de turbiedad, un registro histórico para Victoria”, agregó.

De igual modo, Manassaldi agregó que para evitar cualquier inconveniente, utilizarán en este período extraordinario, utilizar preferentemente el decantador nuevo, a razón que es el doble más eficaz en la decantación de sedimentos que las dos piletas existentes. “De esa manera también evitaremos una mayor erogación de componentes químicos, que podrían generarse por esa masa de agua turbia que ingrese a fines de junio; en definitiva, estamos preparados para una eventualidad como ésta, y nuestros recursos humanos saben cómo actuar ante estas contingencias”.

La zona de bombeo cumple un rol fundamental, ya que si bien los registros del pico se espera que no superen los 6 metros. De ocurrir esto, se deberían tapear las ventanas del tradicional Pozo de Toma (ubicadas un metro más arriba), para evitar que ingrese agua al interior por una sudestada, hecho que podría afectar el circuito eléctrico del cual se dotó al mismo.

Lo que cuesta potabilizar

Más allá de no contar con un número preciso, ya que varía según la demanda que tenga la ciudad, Manassaldi no dudó en reconocer que “es un servicio deficitario para el Municipio. La venta está de los insumos está controlada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), a tal punto que debimos inscribir a nuestro Técnico Químico para evitar demoras en la provisión”.

Como dato, cada servicio de transporte alcanza las 30 Toneladas (Policloruro de Aluminio, que se aplica en el comienzo del bombeo), alcanza los 200 mil pesos semestrales. Sin incluir aquí Flúor (silicato de Sal), cal viva; y el cloro líquido y gaseoso, que se utilizan para la potabilización final.

En Planta de potabilización

Por su parte, Sergio Gustavo Jaimes, encargado del Laboratorio y responsable de la Planta de tratamiento de agua, y con 27 años de experiencia remarcó a Paralelo 32 que la situación de crecida exponencial del riacho no traerá aparejados inconvenientes en la calidad del agua de red que consumen los victorienses.  “Para nosotros, cuando crece el nivel del riacho nos facilita el tratamiento del agua, ya que genera una constancia en la turbiedad de agua y tienden a ser bajas. Algo parecido al fenómeno que se espera ahora ocurrió en el ’92, y estimamos que será de la misma forma”.

Egresado en 1983 de la Escuela de Educación Técnica Pedro Radío, Jaimes se especializó en Paraná en la Dirección de Medio Ambiente para realizar controles físico-químicos del agua de río. En 1987 ingresó como personal a la Planta local, y desde esa fecha - que coincide con la implementación de un laboratorio para los tratamientos diarios al recurso- está abocado a la optimización de nuestra agua sobre la cual insiste, “es de muy buena calidad desde origen. De igual modo se le practican controles físico-químicos de turbiedad y alcalinidad, dosificación de coagulantes, y agregados de cal, flúor y cloro”.

Con estos datos, el operador de Planta dosifica los productos químicos que se aplicarán antes de proveerse para el consumo humano a través de la red. “En principio para la floculación (que ayuda a decantar los sedimentos) se usaba sulfato de aluminio, pero con el correr de los años se reemplazó por el policloruro de aluminio, de mayor calidad y rendimiento”.

Cuando comenzó Jaimes, la planta producía 7.000.000 de litros diarios y no llegaba a trabajar las 24 horas; a la noche se paraba la planta una vez que se abastecía la ciudad y el tanque elevado de la ciudad. “Hoy se trabaja las 24 horas, y se producen 18.000. 000 de agua diarios. Este avance va de la mano del incremento de la red y cloacas que se dotó a distintas partes de la ciudad”.

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