El accidente sucedido en San Martín y Brandsen, cuando un tirante de madera cayó en la cabeza de un ciclista, habría incidido.
En un intento por agilizar los expedientes y mejorar las etapas consideradas clave de cada emprendimiento que se realiza en la ciudad, el municipio establecerá por decreto un acuerdo con los colegios de arquitectos, ingenieros y técnicos, a fin de asignar un profesional para la realización de "inspecciones especiales" en cada obra, las cuales dependerán de la importancia que se le asigne al mismo.
La novedad fue dada a conocer ayer por el titular de la Agencia Urbana, arquitecto Marcelo Lenzi, a quien acompañaron en su presentación los presidentes de los colegios de arquitectos e ingenieros, Raúl Luisoni y Francisco Nardelli, respectivamente.
"El acuerdo es parte de una readecuación del área de contralor de Obras Particulares del municipio, a partir de lograr una desburocratización y la tercerización de determinadas tareas", explicó el arquitecto Lenzi.
La nueva modalidad consistirá en la creación de un Registro Intercolegiado de Profesionales para Control de Obras (RIPCO), en el cual podrán inscribirse los profesionales interesados en actuar en calidad de "inspectores de control".
"Cada obra tendrá asegurada al menos dos inspecciones a través de este mecanismo: una en la etapa de fundaciones y submuraciones y otra con la terminación del edificio. Se pondrá además especial atención en que se cumpla lo que se presentó en los planos, verificando medidas de patios, espesores de losa y alturas, entre otros detalles", agregó Lenzi.
Aclaró además que en caso de estos inspectores detectar irregularidades, las mismas serán informadas al departamento Contralor de Obras Particulares, único con facultades para intervenir ante estas situaciones.
La designación de los profesionales se hará a través de un sorteo público "que garantice igualdad de opciones a los inscriptos", según indica el decreto, y que genere una rotación natural de tales profesionales.
Cada contralor recibirá honorarios que serán determinados en los próximos meses por los distintos colegios- y el dinero necesario surgirá de una actualización de la actual tasa de derechos de construcción.
"La idea es que estos controles se financien a partir de un ajuste en esa tasa, la cual, por otra parte, se encuentra notoriamente atrasada por cuanto tributa 20 pesos por cada metro cuadrado que hoy se valora en 6 mil pesos", explicó Lenzi.
La cantidad de inspecciones que realizará cada profesional será definida por un Consejo Intercolegial, integrado por el jefe del departamento Contralor de Obras Particulares, quien oficiará de presidente, más un representante ad honoren por cada colegio profesional.
Lenzi mencionó que la idea es avanzar con la conformación de estos cuerpos y registros de manera de poder ser aplicados en 2014.
De los colegios. El titular del colegio de Arquitectos, Raúl Luisoni, destacó ayer la importancia del acuerdo, por cuanto permitirá, según aseguró, "agilizar los trámites de obra y controlar que lo que se ejecute se corresponda con los planos". Indicó además que el acuerdo incluye la detección de las denominadas "obras sin permiso" -construidas sin la correspondiente presentación de planos-, por considerar que "la ciudad debe hacerse respetando y cumpliendo las normativas vigentes".
Francisco Nardelli, por su parte, añadió que también se prestará atención a las cuestiones de seguridad de cada obra, más allá de explicar que el cumplimiento de esas normativas es responsabilidad de los profesionales intervinientes tanto de la empresa constructora como de la dirección de obra- y que quien debe responder ante un eventual hecho doloso es el propietario de la misma.
Vuelve el CICO. Creada en 2002 y con un funcionamiento esporádico e ineficiente que llevó a su disolución poco tiempo después, el municipio pretende reactivar también el Convenio Intercolegial de Control de Obras (CICO), con el objetivo específico de detectar obras que no cuenten con el permiso respectivo.
Esta modalidad ha sido durante varios años una práctica habitual, en muchos casos avalada desde el propio municipio.
Durante 2009, voceros de la de la oficina de Planeamiento Urbano se aseguró que "un tercio de la ciudad" se construyó bajo esa figura.
Un caso que sirvió como disparador
Durante la mañana del miércoles 28 de agosto, cuando circulaba en su bicicleta por la zona de San Martín y Brandsen, a Rubén Lindner (50) lo golpeó en su cabeza un tirante de madera que cayó del edificio que se construye en esa esquina.
El hombre sufrió graves heridas en su cráneo, al punto de quedar internado en Terapia Intensiva del Hospital Municipal, hasta ayer, cuando, por la tarde, y tras una evolución, se produjo su traslado a la sala de Clínica Médica, según confirmaron fuentes sanitarias consultadas por este diario.
El incidente se produjo en circunstancias desconocidas, cuando desde la denominada Torre Zeus, actualmente en construcción, cayó la viga y golpeó en Lindner luego de amortiguar en la pantalla de contención construida con chapas.
La Municipalidad dispuso de inmediato la paralización de las tareas en el edificio, debido a que el protector no estaba ubicado en la forma reglamentaria y se inició una causa penal para deslindar responsabilidades.
Ese caso, a su vez, fue detonante para que la Municipalidad adoptara esta medida.
Derechos de construcción
Si bien el pago de los derechos de construcción es una tasa variable de acuerdo a la obra, el valor promedio se ubica en los 20 pesos por metro cuadrado que se pretende construir. Vale decir que por una casa de 100 m2, el propietario debe pagar 2 mil pesos en ese concepto, lo cual representa un 0,30% del costo de la obra ponderado para un valor del m2 de 6 mil pesos. Consultados, algunos constructores indicaron que, efectivamente, ese monto se encuentra congelado "desde hace bastante tiempo".
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