Inconvenientes por los riesgos de una obra en construcción

Inconvenientes por los riesgos de una obra en construcción
Una vecina, cuyo domicilio linda con un edificio que se está levantando en Juan B. Justo a pocos metros de Gaboto, denunció que una madera de considerables dimensiones cayó desde lo más alto de la torre e impactó sobre el cobertizo de chapa de una habitación en la que descansaba su hija de 6 años.

Los conflictos que derivan de obras en construcción en un vecindario son muy frecuentes cuando se trata de edificaciones de gran envergadura y los principales damnificados son siempre los vecinos que viven en los domicilios lindantes. Caída de maderas, escombros, chapas, herramientas de albañilería y otros objetos; agrietamiento de paredes; revoque y mampostería que se sueltan y la obstrucción de veredas son algunos de los perjuicios que generan las grandes construcciones a lo largo de todo el país y en muchos de los casos, las empresas y fideicomisos no cumplen con las correspondientes normas de seguridad.

En Pergamino no existen muchos antecedentes como el que pasaremos a relatar aunque dada la profusión de obras de gran porte, podemos asegurar que el peligro existe.

La tormenta de ayer a la madrugada provocó la caída de una tabla de madera desde la parte más alta de un edificio en construcción, ubicado en el barrio Centenario, la cual impactó sobre el techo de un dormitorio. Afortunadamente no hubo que lamentar víctimas ni daños materiales, pero los vecinos señalan que el peligro es constante.

Un riesgo constante

María Cristina Torre, vecina del edificio que se está levantando sobre avenida Juan B. Justo, a pocos metros de calle Gaboto, se mostró muy indignada porque su hija de 6 años se despertó llorando a la madrugada cuando una madera de aproximadamente dos por un metro cayó sobre el techo de chapa de la habitación donde la nena descansaba.

El incidente ocurrió a causa del fuerte viento que se levantó durante la madrugada con la tormenta, pero la mujer señaló que no es la primera vez que caen cosas desde la obra en construcción lindante, al punto de que la pequeña no quiere salir a la terraza hasta que los operarios no terminan de trabajar y desde hace varios meses se encuentra bajo tratamiento psicológico.

Sin embargo, no es este el único perjuicio de tener una construcción lindante a su domicilio, ya que desde que comenzó la obra varias paredes se encuentran agrietadas con la caída de revoque, explicó.

“No es la primera vez que ocurre, pero hoy (por ayer) a las 6:00 cuando se levantó un viento fuerte, una madera cayó desde la parte más alta” manifestó la mujer y denunció públicamente que “no han tenido la precaución suficiente para que la madera cayera dentro de la obra”.

El objeto cayó sobre el techo de chapa de la habitación de su hija de seis años. “La tuve con tratamiento psicológico antes de que esto sucediera y comenzaba a sentirse mejor, pero esto agravó el problema”, señaló y aseguró que “la nena no quiere salir el patio (terraza) hasta que no se vayan los obreros, cerca de las 20:00”.

Daños estructurales

Como si esto fuera poco, la mujer denunció otros problemas derivados de la obra: paredes agrietadas en varias habitaciones y la caída del revoque. “Lo mismo sucedió en el local de la esquina, donde funciona la pizzería, la cual también tiene problemas productos del desprendimiento del revoque y pedazos de mampostería, lo cual ya debería haber sido solucionado por los responsables de la obra”, agregó.

Torre aseguró a LA OPINION que han hablado con los responsables de la construcción en varias oportunidades para solicitarles la colocación de las mallas de contención, pero le dijeron “que no hacía falta”, explicó y agregó que “con esto que ocurrió nos damos cuenta de que esas medidas son necesarias”.

Si bien este último incidente no trajo consecuencias mayores como daños materiales o personas lesionadas, la mujer aseguró que siguen “con miedo porque suelen caer piedras, maderas y otros objetos”.

En julio la obra en cuestión va a cumplir dos años, que es el tiempo estimado para la finalización, sin embargo, Torre considera que “al ritmo que vienen las tareas no creo que lo hagan en término”.

Por último, la vecina damnificada manifestó su intención de radicar la denuncia correspondiente y para ello se asesoró con un familiar técnico en seguridad e higiene.

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