El molino San Patricio está inactivo hace siete meses y sus 45 empleados están sin trabajo. Con la anuencia del Gobierno, constituyeron una cooperativa como opción laboral por si fracasa la venta de la planta.
En tanto, empresarios interesados en el negocio propusieron tomar a 15 de los 25 que aún resisten en las instalaciones. El resto de los obreros debería ser indemnizado pero por ahora, no hay nada confirmado, según lo señaló el delegado Alejandro Garnier. En el medio, con el patrocinio de los ministerios de Producción y de Trabajo, los obreros se constituyeron en una cooperativa – Francisco I – para tener una opción laboral, expropiación mediante, en caso de que fracase la venta del molino. Hace casi dos semanas, se supo que la firma interesada en el negocio se llama Nutribrás, la cual hizo una propuesta hasta ahora no formal. “No tomaría a la totalidad de los empleados sino a 15”, dijo Alejandro Garnier. Se trata del grupo que “aceptó no cobrar un peso con tal de que se les de trabajo”; en tanto el resto sería indemnizado con la totalidad correspondiente”, apuntó. El delegado comentó que las tratativas por ahora se hacen “con el propio Juan Carlos Crovella” que es el propietario del inmueble y operaba la planta junto a “Goloeste, San Patricio que era el empleador, y Molino Victoria”, describió. Garnier dijo que a Nutribrás “hay que descartarlo por ahora porque no se llegó a una indemnización con la gente que está reclamando lo que es justo”. Y si bien “hay informaciones de todo tipo”, dijo que ve “difícil” la reactivación de la planta. Por eso, celebró que “el objeto” de la cooperativa que crearon “haya sido amplio”. “El proyecto de expropiación está en carpeta por si llega a fallar esta negociación. La cooperativa se retiraría de la planta si se llega a un acuerdo y no habría expropiación. Depende de cómo arreglen. Nosotros queremos que nos paguen y llegar a trabajar con la cooperativa en el rubro que sea”, declaró. El dirigente a la vez, lamentó “el déficit de trigo y el cierre de la exportación” pues ambos escenarios “complican a estas plantas. A los molinos grandes no les alcanza con el mercado interno. Está mal la situación, como la de los frigoríficos, lo vivimos en carne propia”, redondeó. Finalmente, Alejandro Garnier, agradeció a la CTA Entre Ríos por el apoyo dado en este proceso, como también al diputado provincial y exintendente de Concepción, Marcelo Bisogni.


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