Luego de conocerse la muerte de Leandro Bustos, el pasado viernes, un grupo de al menos 30 personas atacaron la Subcomisaría 23° “Comisario Mayor Sosa”, a la que pertenecía el efectivo que disparó al rostro del joven el 28 de octubre.
Los ataques a la Subcomisaría se dividieron en dos: mientras un grupo arrojaba objetos contundentes en el frente de la dependencia, otro tiró dos bombas caseras (una en el patio y otra sobre el techo de la seccional) en la parte trasera.
Las piedras, mientras tanto, rompieron mampostería y vidrios, además de una cámara de seguridad.
Tras la agresión, efectivos policiales detuvieron a seis jóvenes: tres hermanos de apellido Agüero (Alejandro, de 23 años, Ricardo, de 20 y Manuel de 19) domiciliados en el barrio San Luis XXIII, además de Brian Gutiérrez (18) Jonathan Tarifa (21) y Damián Barrios (21), domiciliados en el barrio San Luis XV.
En el operativo, cinco agentes de la fuerza pública resultaron heridos: el Comisario Marcelo Flores (jefe de la Compañía de Operaciones de Alto Riesgo), el Subcomisario Sergio Chareum (jefe del Comando Radioeléctrico), el Alférez Walter Pedernera (Comando Radioeléctrico), y los Auxiliares de Policía Cristian Eduardo Albornoz (Comando Radioeléctrico) y Víctor Marcelo Mil (del COAR)
Tras los incidentes – que comenzaron minutos después de las 0 y se extendieron hasta las 2 del sábado – los efectivos constataron que en varios domicilios aledaños a la seccional había leyendas contra la Policía.
A los detenidos se les imputa la causa “av. resistencia a la autoridad, lesiones, daños en bienes del Estado Provincial”. Están alojados en las celdas disciplinarias de la Comisaría Seccional 3° que instruye las actuaciones.
Interviene el Juzgado del Crimen N° 3.
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