La incidencia salarial “real” en el Presupuesto es del 80%

Uno de los ejes de discusión que separa la posición del Gobierno de la que mantienen los gremios con el reclamo salarial del 50% tiene que ver con la real incidencia que tienen los salarios en el Presupuesto provincial. Antes del aumento, para el Gobierno era del 85%, mientras que para ATE y Adosac era del 40%. Ambos dicen la verdad, según la planilla de la norma que se tome y el cálculo que se haga. Pero desmenuzado el gasto salarial y aplicado el incremento hasta ahora acordado, los números hablan de que la incidencia sobre el Presupuesto es hoy del 80%.
Con dos conflictos salariales aún abiertos, la discusión pasa hoy por si es real la limitante que tiene el Gobierno provincial para dar el incremento que solicitan los gremios.

Con un reclamo salarial del 50%, el gobernador volvió a insistir en que el mismo es “inalcanzable” y reiteró que la incidencia de salarios sobre los recursos del Estado es del 85%, porcentual que, advierte el Gobierno, subirá con la aplicación del incremento salarial que fue pautado en las distintas paritarias, por encima del 90%.

Esto es rechazado tanto por Adosac como por ATE. Alejandro Garzón acusó a Peralta de “mentir” al decir que la incidencia salarial era tan alta y aseguró: “Esa es una gran mentira, lo que realmente incide es un treinta y cinco o cuarenta por ciento, con los aumentos. Convengamos que hay un presupuesto de siete mil millones de pesos, entonces cuando el gobernador o el ministro de Economía dicen que el noventa y seis por ciento se va en salarios ¿Cómo funciona el Estado? Los municipios, como no tienen autonomía económica siempre dependen de la pauta salarial que acuerden en la provincia para después bajarla, donde no hay paritarias, no hay convenios colectivos”, sostuvo ayer Garzón en declaraciones a FM San Diego.

Todos tienen razón

La lectura del Presupuesto da cuenta de los diversos guarismos que cada una de las partes invoca. Y a la razón de la norma presupuestaria, en realidad, ninguno miente, simplemente que cada uno hace la lectura más conveniente a su posición.

Los recursos del Estado, en su totalidad, según el Presupuesto 2011, son de 7.693 millones de pesos. Pero ese monto no puede ser utilizado libremente por el Gobierno provincial, ya que se integra con los denominados “recursos corrientes” que son los de libre disponibilidad, “Ingresos de capital” y el estimado que provengan de “fuentes financieras”, estas últimas apuntadas a cubrir el déficit que la norma establece en poco más de 700 millones de pesos.

Así, en el folio 8 de las planillas anexas a la ley de Presupuesto, se detalla cómo se integra cada uno de esos ingresos. De esta forma, provenientes de impuestos provinciales o nacionales, contribuciones a la Seguridad Social (aportes a la CPS), regalías, venta de bienes y servicios, rentas a la propiedad, transferencias corrientes, se llega a 5.990 millones de pesos.

En tanto que por ingresos de capital, destinados justamente a gastos de ese tipo, se suman 867 millones de pesos, lo que totaliza 6.857 millones.

En tanto que los gastos corrientes estimados, entre los que se incluye el gasto en personal central y también el gasto en personal de los organismos descentralizados y autárquicos, pago a jubilados, además de otros tipos de gastos de bienes y servicios no personales, totalizan 5.657 millones de pesos.

Los gastos de capital estimados llegan a los 1.906 millones de pesos, incluyendo en ellos la inversión directa de capital, transferencias de este tipo tanto al sector privado como al público.

De esta forma, mientras los ingresos totalizan 6.857 millones de pesos, los gastos llegan a los 7.563 millones, provocando una necesidad financiera de 706 millones de pesos.

La diferencia con el saldo total del Presupuesto está dada entre las fuentes financieras a buscar y las aplicaciones financieras a atender por deudas anteriores.

La diferencia

Ahora bien, cuando Alejandro Garzón asegura que el monto es del 40% como máximo, se refiere a lo que en la planilla localizada en el folio 8 del Anexo del Presupuesto, al renglón donde se apunta en gastos corrientes como “Personal” el que llega, sin aumento a los 2.806 millones de pesos.

Pero siguiendo unas páginas más adelante, en el folio 30 de ese mismo Anexo, está la planilla bajo el título de “Gasto Salarial”, la que se integra con los fondos que desde el Presupuesto provincial se destinan para abonar salarios estatales.

Este monto llega a los 5.129 millones de pesos que, comparados con los recursos corrientes, aquellos que el Gobierno tiene de libre disponibilidad, ocupan el 85% del total.

¿Cómo se integran esos 5.129 millones de pesos? Por un lado con lo que podemos denominar como “masa salarial pura”, integrada por la Administración Pública Central y los sueldos de los organismos descentralizados y cuentas especiales, que alcanzan los 2.717 millones de pesos y 89 millones de pesos respectivamente, totalizando los 2.806 millones a los que se refieren los gremios.

Pero en ese monto no se contempla el pago de las jubilaciones que, en definitiva, también son trabajadores de la Administración Pública, aunque pasivos. El pago de la “Seguridad Social” alcanza los 1.417 millones de pesos y cabe aclarar que cualquier aumento que se otorga a los empleados activos impacta de forma directa en el pago de los salarios pasivos.

De esta manera, en forma directa son 4.223 millones de pesos, que sumados a los salarios de médicos residentes, Canal 9 y Servicios Públicos, discriminados en la planilla como “transferencias y otros” totalizan 4.370 millones de pesos, los que se van en “recibos de sueldo” emitidos por el tesoro provincial. La diferencia, poco menos de 760 millones, se relaciona con aquellos fondos destinados a pagar sueldos o pensiones, entre los que se encuentran el pago de las residencias médicas, los salarios de colegios privados subsidiados, pensiones a la vejez o las pensiones a ex combatientes de Malvinas. También en este rubro, de “transferencias y otros” están los adelantos a Municipios para atender el pago de salarios, por un total de 509 millones de pesos.

Los guarismos

De esta manera, si se considera el gasto salarial de la administración central y organismos descentralizados, que están integrados en la planilla 8 como “Personal”, al comparar los 2.806 millones de pesos allí indicados con el total de recursos corrientes, la incidencia de esa masa salarial llega al 49%, que, con el aumento salarial, ese porcentual sube, como mínimo al 62%.

Ahora, para llegar al 40% del que habla ATE, sólo se logra, comparando los 2.806 millones con la masa global de recursos presupuestada, es decir los 7.693 millones, algo que, en rigor de verdad, es incorrecto, ya que los ingresos de capital no pueden ser aplicados a gastos corrientes.

El cálculo que hace el Gobierno es de estos 5.129 millones, contra los recursos corrientes, totalizando sí, el 85% de incidencia, que con el incremento salarial ya acordado, llegaría a un 93% como mínimo.

Ahora bien. Si tomamos el gasto “neto” en salarios, sin contar transferencias a municipios o pensiones o subsidios a colegios privados, es decir los 4.370 millones de pesos al que hacíamos referencia más arriba, implica que el gasto salarial neto era del 64% el que, luego de aplicado el incremento acordado hasta el momento, hoy promedia, como mínimo, el 80%.

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