Se trata de entre 600 y 800 personas empleadas en el yacimiento de sales de potasio ubicado en Pata Mora que viven en el sureño departamento y no saben qué va a pasar. Confían en que se reabrirá pero, mientras tanto, algunos ya buscan nuevos empleos.
La paralización de obras por tiempo indeterminado por parte de la empresa generó esta situación de preocupación, no sólo en aquellas personas que trabajan en el complejo minero sino en la población malargüina porque entienden que socialmente puede llegar a desembocar en un escenario muy delicado.
La escasa información que aporta la firma brasileña sobre la verdadera situación del proyecto minero y su futuro inmediato, como así los movimientos del gobierno provincial para encontrar una solución, no hacen más que llevar intranquilidad, aunque desde ambos frentes se quiera mostrar otra cosa, a las miles de familias que hoy dependen económicamente de este trabajo. Aún así, no hay indicios de desesperación. La gente prefiere esperar para ver qué sucede y entonces decidir qué hacer.
De las 4.500 personas aproximadamente que son empleadas en el yacimiento de sales de potasio, unas 600 u 800 corresponden al departamento sureño, un número inexacto tal vez porque nunca se informó desde las autoridades respectivas la cifra concreta.
Esto además de otros tantos que llegaron de otras provincias, que hicieron el cambio de domicilio en Malargüe y hoy están "en el aire", como lo explica Ariel, un salteño que trabaja en la construcción de la línea de tendido eléctrico y que gracias a los buenos sueldos logró comprarse una vivienda en Malargüe. "Yo incluso traje a mi familia; a mi papá, para que entre en la mina, pero hoy no sabemos qué va a pasar", contó.
"Hoy no sabemos nada. Habrá que esperar hasta fines de febrero pero por lo pronto acá en Buenos Aires sólo hay algo de actividad en una sola oficina. Las recepcionistas que trabajan en las otras oficinas que tenemos en el país fueron despedidas y el trabajo que tenemos que hacer es mínimo.
En la mina, allá en Mendoza (sur de Malargüe, Pata Mora) ahora no hay más de 100 personas, esto incluyendo a los propios empleados de Vale, más los de seguridad y los de la empresa que brinda el servicio gastronómico", afirmó una fuente de la empresa desde Buenos Aires consultada telefónicamente, quien solicitó que sus dichos fueran en off ya que les pidieron que no hicieran ningún tipo de declaraciones ni tengan contactos directos con terceros relacionados al proyecto en discordia.
Una concentración de unas 100 personas aproximadamente el jueves en la principal plaza departamental de Malargüe para exigir explicaciones a la empresa, al gremio y al gobierno de qué es lo que hoy sucede en "la mina", comenzó a encender una alarma. Los días pasan, nadie informa sobre si hay que subir al yacimiento o si los trabajos se reanudan a la brevedad.
"Nos están dejando sin opciones y sin esperanzas de nada. Estamos encerrados y con mucha incertidumbre. El gremio no aparece porque a José Lemos (referente de la Uocra en Malargüe) no le da la cara para presentarse. Queremos que venga alguien y nos digan qué va a pasar. A partir de ahora vamos a conformar una agrupación que exija información pero que, a la vez, quiere llevar tranquilidad también. No queremos ni vamos a cortar rutas ni nada de eso", afirmó el trabajador Alejandro Domínguez.
En tanto, Eduardo Cianci, representante legal de la firma de transporte "Cianci", también estuvo en la convocatoria y expresó: "Hay mucha incertidumbre. Nadie nos da una explicación. Hoy tenemos gente de licencia y otros que están trabajando en una base que tenemos en Rincón de los Sauces, pero así es difícil seguir".
El depósito de los sueldos de enero y febrero por parte de las subcontratistas en las cuentas de los trabajadores es lo que mantiene a algunos un poco más tranquilos, pero otros ya abren el paraguas y empezaron a buscar otras opciones laborales. "A mí me depositaron lo que corresponde al básico pero yo por las dudas, mientras espero, estoy haciendo algunos trabajitos de plomería. A un compañero de mi sector el lunes le llegó el telegrama de despido por parte de CRC sin justificativo alguno", afirmó Gabriel, quien pidió reserva de su apellido.
Mientras tanto, el intendente Juan Agulles trata de llevar tranquilidad en cada una de sus declaraciones y se remite a informar lo que desde el gobierno de Paco Pérez ya se ha dicho. "El proyecto no se va a caer y con Vale o sin ellos va a seguir. Por lo pronto acercaremos al gobernador y a la empresa la posibilidad de que el mineral se saque por el sur de Mendoza, con la reactivación del ramal Unión -Pacífico en el que estamos trabajando".
De todos modos y para evitar algún conflicto social, una fuente muy cercana al municipio y otra proveniente de los mismos trabajadores confirmaron que la "municipalidad se ha hecho cargo ya de algunos trabajadores y les están dando ayuda social".
Desde la Cámara de Comercio de Malargüe su titular, Lisandro Jaeggui, también mostró su preocupación y criticó la actitud de Vale de no tener diálogo con las instituciones intermedias. "No hay ningún tipo de definiciones, no hay nada claro y encima la empresa está totalmente cerrada al diálogo con las asociaciones intermedias, cosa que no sucedía cuando ellos llegaron. La preocupación es grande porque es mucha la mano de obra involucrada y mucho lo que invirtieron algunos empresarios locales para ser parte del proyecto".
"Hay una empresa de transporte local que hizo una gran inversión. Hoy tiene que dejar a empleados sin trabajo y ver cómo reorganiza los pagos", agregó Jaeggui quien dijo estar esperanzado en que las autoridades políticas puedan resolver la situación.
A propósito de pagos, algunos comercios y entidades financieras de Malargüe también están con "la respiración entrecortada", como dijo Juan, empleado de una agencia de vehículos. "Muchos empleados cobraron los primeros sueldos y compraron un auto pagando cuotas elevadas. Hoy, si se corta el trabajo, no sé qué pasará".
Este mismo pensamiento fue aportado por un administrativo de una agencia financiera: "No puedo decir cuántos ni de qué montos, pero sí que dimos muchos créditos y algunos bastante altos que sacaron para comprar autos o electrodomésticos, por ejemplo. Si esto no sigue, está claro que nosotros seremos los primeros perjudicados, pero es una cadena. Esperemos que esto pase pronto y en marzo todo vuelva a la normalidad".
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