Para prevenir situaciones de violencia, darán beneficios eonómicos a quienes, desde hoy y hasta el 22, las lleven al CPU de Manuel Castro y Portela, de 9 a 15.
El programa, impulsado por Nación, busca reducir los delitos a través de la disminución de la tenencia de armas por parte de la población civil. La entrega es voluntaria y anónima: no se requiere identificación personal.
Además, se otorgará un incentivo económico cuyo importe oscilará entre los $200 y $600, según el tipo y calibre. Los artefactos deberán transportarse al centro de recepción descargadas, en sus fundas, bolsos, envoltorios o cajas, disimulando el contenido y separadas de su munición.
Una vez entregadas, serán inmediatamente inutilizadas por personal especializado y luego destruidas mediante una prensa hidráulica.
Para esto, habrá dos funcionarios del Registro Nacional de Armas (RENAR) junto a un efectivo de la Comisaría 1° de Lomas. La proliferación de armas tiene como consecuencias el aumento del número de muertos por accidentes.
Por eso, la política de destrucción tiene como objetivo la eliminación total de armas de fuego y la imposibilidad de que vuelvan al circuito y puedan ser usadas ante situaciones conflictivas y violentas. Desde el inicio de la campaña, en 2007, ya se eliminaron 142.799 armas de fuego y 1.122.021 municiones.
Comentá la nota