Una vez más los focos de incendio se ubicaron en las cercanías del Cerro Otto, aunque en esta ocasión el intenso viento complicó el trabajo del personal del SPLIF. En uno de los siniestros hubo peligro para las viviendas de esa zona.
El Jefe de los operativos, Marcelo Sánchez, dialogó con ANB y relató que el incendio de la conífera afectó a una superficie de 40 por 30 metros, pero que pudo controlarse rápidamente a partir de la intervención del avió hidrante.
En el segundo caso, las viviendas linderas al foco de incendio y los cables del servicio eléctrico hicieron imposible la actuación de la ayuda aérea, por lo que se trabajó con la colaboración del personal del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales, Bomberos Centro, Parques Nacionales y la Policía de Río Negro.
El segundo foco de incendio afectó a una superficie de 70 por 40 metros y el personal continuaba con las labores de extinción del mismo durante el domingo por la noche, hasta asegurar el perímetro para las viviendas dispuestas en esa zona.
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