Como nunca se vio en los últimos tiempos el cielo de Atenas se cubrió de un espeso humo negro. Un incendio sin control y que avanza sobre las afueras de la capital griega, enturbió el cielo celeste que rodea la Acrópolis y ya provocó la evacuación de 3.500 personas y la destrucción de más de 4.000 hectáreas de olivares y montes.
Cerca de las 9 de la noche griegas (las 15 de la Argentina), las autoridades ordenaron la evacuación del suburbio ateniense de Pendeli. Hubo escenas de pánicos. Las rutas al sur se congestionaron: en algunas partes las llamas crepitaban a 30 metros del camino. El fuego -al cierre de esta edición- avanzaba hacia las poblaciones de Grammatiko, Kalentzi y Varnavas, cerca de Maratón, a 40 kilómetros al nordeste de la capital griega, dejándolas aisladas. Varios residentes huyeron a pie o en bicicletas.
Las llamas -informaron los bomberos- avanzaban hacia zonas residenciales más pobladas cerca de Atenas y se esperaba que por el calor del verano en las próximas horas la situación empeorara.
Así ayer sus pobladores recuerdan a los incendios del verano de 2007, cuando el fuego quemó en 10 días 250.000 hectáreas y mató a 65 personas.
Comentá la nota