Un incendio en Santa Catalina acelera pedido de protección

Detectaron fuego en los alrededores de la laguna. Aventuran que fue provocado por intervención humana, pero no se puede precisar si fue accidental o voluntaria. Proteccionistas reclamaron a las autoridades bonaerenses un plan de manejo para cuidar a la Reserva Natural Provincial.

Un incendio en las inmediaciones de la laguna de Santa Catalina, el predio lomense declarado Reserva Natural Provincial, puso en riesgo su biodiversidad y evidenció la necesidad de un plan de manejo que preserve el pulmón verde. Por la ubicación del daño, debió provocarse dentro del espacio. Sospechan que fue generado por una acción humana, aunque no se pudo precisar si fue premeditada.

Primero fue una barrera de humo y luego algunas llamas lo que se divisó desde el campus de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) y fue filmado. Pronto llegaron los bomberos de Llavallol para controlarlo, pero las causas todavía no fueron identificadas. “En estas zonas los incendios suelen tener origen antrópico, es decir, por la mano del hombre. Puede que sea intencional o no”, planteó Alberto De Magistris, ingeniero agrónomo y pionero en el cuidado del área junto a la asociación Pilmayqueñ.

La afección se produjo “en la parte de atrás” del espejo de agua, también cerca del muro perimetral que se construyó antes de que la Justicia dictara la orden de ‘no innovar’ sobre el ecosistema. Por ese límite artificial es que “es difícil que (la ignición) se haya generado en el exterior” y contagiado hacia el predio, de modo que habría comenzado dentro del límite de Santa Catalina.

A la propagación pudieron ayudar condiciones naturales como el viento y la sequía provocada por la falta de lluvia. “Siempre es mejor evitar los incendios. Sabemos que la naturaleza puede recuperarse rápido, pero para ayudar se necesita un plan de manejo, vigilancia y monitoreo constante”, enfatizó el especialista, en diálogo con LA TERCERA.

Para concretar esa meta, los proteccionistas sugieren aplicar un protocolo “de urgencia” hasta tanto se clarifique la titularidad de los terrenos, ya que la zona del espejo de agua fue comprada ilegalmente por la empresa de recolección de residuos Covelia, que aún permanece en el área. A dos años de la declaración de Reserva, no existe un mecanismo formal para conservar la superficie, aunque docentes e investigadores recolectan información para asesorar a los entes públicos cuando ellos asuman esa responsabilidad.

Para avanzar “tiene que haber una decisión política en el Gobierno provincial que debe canalizar a través del OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable), el apoyo de la Acumar, porque se trata de la Cuenca Matanza Riachuelo; y también de la Municipalidad, en el apoyo logístico y el control de los residuos”, precisó De Magistris.

Al cierre de esta edición, el referente había recibido una convocatoria informal para que la agrupación ambiental que integra se reúna con el OPDS y la Universidad Nacional de La Plata, que tiene la responsabilidad de darle un uso educativo al espacio de los bosques y aledaños, entre la Ruta 4 y Juan XXIII. También de su ‘voluntad’ depende el cuidado de Santa Catalina. “Marcaron una intención, es el principio del camino”, auguró.

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