No había agua para apagar las llamas en un departamento.
El incendio en un departamento dejó ayer en evidencia una serie de incumplimientos en las normas de seguridad en un edificio ubicado en Bahía Blanca 251, en la zona del Bajo de esta ciudad. Los bomberos tardaron dos horas en apagar las llamas porque el sistema interno contra el fuego no tenía agua. Por el siniestro, la dueña de casa fue derivada al hospital Castro Rendón con algunas quemaduras.
El fuego comenzó a las 7.30, por causas que aún no se determinaron. A esa hora, varios vecinos del edificio se comunicaron con la Dirección de Bomberos de la Policía para pedir ayuda por una columna de humo negro que salía del octavo piso. Además, uno de los inquilinos alertó a los gritos a sus vecinos para que desalojaran el lugar.
Por seguridad, los bomberos ordenaron cortar el gas y la luz, a la vez que evacuaron tres pisos de los 10 que tiene el inmueble. Recién a las 9 lograron apagar las llamas. Néstor Lepén, jefe de Bomberos, contó que “tuvimos el problema de que no había agua en el sistema contra incendios del edificio, así que hubo que usar el suministro de nuestro equipo hidrante”. Esto complicó las tareas porque el fuego se produjo en uno de los pisos más altos.
Luis López de Murillas, subsecretario de Planificación Urbana del municipio, indicó que los propietarios de este edificio habían sido multados por no cumplir con normativas de seguridad, tales como la designación de un conservador.
Los vecinos también contaron que las mangueras para combatir el fuego están vencidas desde hace mucho y no fueron cambiadas, así como tampoco funcionan las alarmas contra incendios.
La propiedad no tiene final de obra
El edificio siniestrado estaba en la mira del Municipio por no tener el final de obra ni cumplir con las normas de seguridad vigentes. La construcción se autorizó en 2009, pero dos años más tarde se pidieron algunas modificaciones a los planos sin más novedades.
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