Un incendio destruyó tres casillas y confirmaron que fue intencional

Un incendio destruyó tres casillas y confirmaron que fue intencional
El fuego se originó por "un líquido derivado de petróleo", indicaron ayer desde Bomberos tras las pericias. Las pérdidas fueron totales para los ocupantes de las precarias casas de una toma del Oeste.
El fuego arrasó ayer con tres casillas de una toma neuquina ubicadas en la esquina de avenida del Trabajador y Racedo. Algunos conocen el lugar como Loteo Nuevo, otros como sector Quimey. Nadie resultó herido, pero los damnificados, todos jóvenes y algunos con hijos pequeños, se quedaron prácticamente con lo puesto tras un incendio que fue intencional.

“Sacamos a los nenes y rescatamos algunas cosas, poco y nada. Documentos, 30 pañales y dos muditas de ropa de la beba. Después se prendió fuego toda la casa”, dijo Yoana Rivera, de 23 años, madre de tres chicos. Su marido Hugo José Baeza (22) estaba con ellos al momento del siniestro.

Las llamas también hicieron estragos en la casilla de Natán Vigo (20) y su mujer Flavia (23). Ayer pudieron vestirse con ropa prestada. También se quedaron sin nada.

Algunos vecinos denunciaron a la Policía como gestora del siniestro tras una denuncia que radicaron el martes por la tarde contra personal de la Comisaría 16.

Otros desmintieron esta versión y dijeron que el incendio fue consecuencia de una disputa entre vecinos por el reducido pedazo de tierra que ocupaba otra casilla consumida por el fuego. La vivienda no era habitada, pero tiene dueña.

Gisel Vigo (24), hermana de Natán, dijo ser su propietaria. Con dos hijos sostuvo que no puede habitarla porque es demasiado chica y aseguró haber sido amenazada. “Lo que quieren es que me vaya de acá”, expresó.

Allí se originó el incendio y luego las llamas se propagaron hacia otras dos casillas más. Dos dotaciones de bomberos fueron de inmediato al lugar, pero para cuando llegaron el fuego era generalizado debido a la alta combustión de la madera y el nylon con los que se construyen. Sí lograron evitar que el siniestro se extendiera hacia otras viviendas cercanas.

“Entre pared y pared había unos 63 centímetros, y la más lejana se encontraba a 1,90”, graficó una fuente policial.

Jóvenes que provienen del barrio San Lorenzo mudaron allí sus cosas en busca de un lugar donde vivir. La necesidad de una casa propia los apremia, y resisten en condiciones muy precarias.

Bomberos de los cuarteles emplazados en los barrios Hipódromo y Gregorio Álvarez fueron en su auxilio al recibir un llamado al Comando Radioeléctrico, a las 5.33 de la madrugada. Cuando el fuego fue extinguido, los peritos comprobaron que el incendio había sido ocasionado por terceros con un líquido derivado del petróleo, en la casilla deshabitada, indicaron las fuentes.

“Estaba durmiendo con mis tres hijos y mi marido. En eso me desperté, no sé cómo porque no sentí nada, y veo por la ventana el fuego”, dijo Yoana. El marido escuchó los bocinazos de una camioneta que intentaba llamar la atención de los vecinos.

Origen del fuego

“Todo se inició en la casa de al lado, donde no vive nadie. Los dueños aparecen cuando pasa algo”, dijo la joven. “Ahora quieren sacar hojas del árbol caído”, ironizó su suegro, que vive cerca y quien descalzo corrió hasta el lugar en auxilio de sus familiares.

Luego las llamas se extendieron hacia dos viviendas. La de Yoana y la de Natán.

En una quedaron los esqueletos de cuatro sillas, una mesa y el changuito de la beba de Yoana. También el armazón de chapa de una heladera y escombros.

Natán sólo pudo rescatar algunos zapatos y borcegos. Después, todo era hollín y aún se respiraba un fuerte olor a quemado. El negro dominaba la escena. Sólo el aporte de dos guardapolvos, tres colchones y un par de zapatillas mitigaban el desastre.

Yoana, en compañía de su marido Hugo Baeza y otros familiares, denunció públicamente a personal de la Comisaría 16 por un episodio del sábado pasado, en el que fue amenzada su familia. "Esto fue un atentado”, comentó, en referencia al incendio.

Contra esta denuncia, Gisel, su hermano Natán y otros familiares dijeron que no creen que la Policía haya provocado el fuego sino otras personas que quieren quedarse con la fracción de tierra que ocupaba la primera casilla en arder.

Como sea, todos pidieron ayuda y dieron sus teléfonos para recibir colaboración de quienes puedan asistirlos: 155339696 (Yoana), 155307211 (Gisel) y 4451891 (Flavia).

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