Dicen que le prendieron fuego a la vivienda de los Silva porque están cansados de que les roben y causen disturbios.
La bronca fue tal que después de que las personas derribaron una pared, entraron a la vivienda y le prendieron fuego. El accionar de los bomberos permitió que las llamas fueran extinguidas, que los daños no fueran totales y que el incendio no alcanzara otras piezas que hay en el mismo predio.
Ante una inminente represalia por parte de los damnificados, los efectivos de la Comisaría 4ª, Cuerpo de Operativos de Alto Riesgo (COAR) y Comando Radioeléctrico realizaron un operativo para impedir un enfrentamiento.
El hecho se habría iniciado el sábado después de una discusión de un hombre de apellido Chacón con algunos de los integrantes de la familia Silva. Después los Chacón fueron insultados y recibieron pedradas en la fachada de su propiedad. Estos respondieron de la misma manera hacia ellos.
“Agentes entrevistaron a las dos partes y los invitaron a hacer la denuncia en la seccional, pero sólo vino una mujer de apellido Chacón a declarar que los vecinos conflictivos amenazaron que matarían a todos los integrantes de su familia”, dijo el jefe de la comisaría 4ª, comisario Nicolás Tello.
La pelea continuó este domingo a la mañana, cuando los vecinos arremetieron contra la vivienda de la familia Silva, ubicada en Sargento Cabral al 100, extremo sur, a la vera de la avenida José Santos Ortiz.
Al parecer, dentro de la propiedad había algunos integrantes que estaban durmiendo y que intentaron impedir que destrozaran la habitación. Un adolescente fue lesionado en la cabeza y una joven en el rostro y además de un corte en la mano.
“Hoy a la mañana, la gente aprovechó para entrar a mi casa cuando el móvil se fue”, manifestó Graciela Oyola, quien dijo ser la dueña de la propiedad incendiada y madre de los denunciados por amenazas. “Me quemaron todo, hasta los útiles de mis nietos. Los chicos quedaron desnudos y sin una frazada. Ya no tengo nada”, agregó.
Los Silva hace más de cinco años que están radicados en el barrio, según reclamaron los vecinos, y partir de ahí todo cambio. “Es una vergüenza que los taxistas no quieren entrar porque les apedrean los vehículos y les roban”, dijo una mujer cuando un grupo de vecinos dialogaba con El Diario, mientras que otro aplaudía y coreaba “que se vayan”.
Los rescatistas apagaban el fuego ante la mirada de los vecinos y la angustia de los residentes del inmueble. De a poco llegaban los parientes de los damnificados, que sacaban los objetos que estaban en buenas condiciones.
De vez en cuanto, hubo cruces de palabras entre los vecinos y los damnificados. Tuvo que intervenir la Policía para controlar la bronca de unos y el goce de otros.
Al mediodía, cuando parecía que todo volvía a la calma, intentaron reingresar para derivar lo que quedaba, pero la policial logró disuadirlos. Pero no conforme con eso, quisieron cortar la avenida Santos Ortiz, a la altura de la calle Santa Fe, para reclamar que la familia Silva se retire de la zona. Después de una charla que tuvieron con personal policial entendieron que es imposible que se fueran de un momento a otro. Y cada uno se fue a su domicilio.
“Por el momento hemos dejado presencia policial en dos puntos del barrio, para impedir que los vecinos se agredan y que no ingresen ninguna persona al predio, hasta que no haya una orden judicial”, comentó Tello.
Se inició una causa preventiva, hasta que se reciban las denuncias, que pueden ser hechas en la comisaría o en el juzgado.
Comentá la nota