Personal policial la Seccional Primera desbarató ayer un presunto “aguantadero” que funcionaba en una vivienda de la calle Chacabuco. Allí, reside el sospechoso de haber baleado durante la madrugada del domingo a un ciudadano de nacionalidad dominicana. Además de los proyectiles se secuestraron cargadores de FAL y una pistola ametralladora.
En el interior de un inmueble de la calle Chacabuco 1.135 del denominado sector céntrico “Rincón del Diablo”, donde existen tres viviendas contra el cerro Chenque, los efectivos secuestraron centenares de proyectiles, tres cargadores de armas de alto poder destructivo y tres radios con frecuencia policial, precisaron fuentes oficiales.
Tal como informó en su edición anterior Diario Patagónico, Sosa -quien reside en esa zona- regresaba el domingo a las 6:30 de un boliche e intercedió cuando tres individuos asaltaban a un vecino de él sobre la calle Chacabuco, explicó el comisario inspector Alejandro Pulley.
La víctima del robo forcejeó con los ladrones que querían apoderarse de su teléfono celular y sosa salió en su defensa para propinarle un golpe de puño y derribar a uno de los asaltantes, aclaró el jefe policial.
En esa circunstancia, uno de los malvivientes sacó un arma y otro de sus acompañantes le gritó: “matalo, matalo”, señaló en la denuncia policial uno de los tres testigos del episodio.
Así, fue que el ciudadano dominicano recibió una bala que le ingresó a la altura del maxilar y salió por el cuello, por lo que fue hospitalizado. Mientras, los atacantes que no alcanzaron a llevarse el aparato telefónico se dieron a la fuga.
A todo esto, Sosa ayer continuaba internado en una sala del Hospital Regional con heridas de carácter leve.
“AGUANTADERO” CENTRICO
Por orden del funcionario fiscal Ricardo Carreño, las autoridades de la Seccional Primera iniciaron las averiguaciones de rigor y pidieron una orden de allanamiento en la vivienda del presunto autor del disparo identificado con el apellido Cárdenas. Este reside en el mismo “Rincón del Diablo”.
La juez Daniela Arcuri otorgó la diligencia que comenzó pasadas las 15 de ayer, donde se secuestraron 150 proyectiles de 9 milímetros, 90 balas de 45 milímetros, dos cargadores completos de FAL, otro de una pistola ametralladora PA3 y tres handiers policiales. Uno de ellos fue sustraído a un efectivo de la Seccional Quinta, confirmaron las mismas fuentes oficiales.
OTROS DELITOS
También se incautaron una réplica de pistola 9 milímetros, un gorro, una manopla y teléfonos celulares. Estos últimos elementos habrían sido utilizados semanas atrás en el robo a la tienda “Donatello”, ubicada en Francia 921, donde dos delincuentes golpearon al empleado con una manopla similar.
También se sospecha que uno de los residentes de esa casa habría baleado a Juan Ordóñez (27), el hombre que en la noche del sábado 5 de octubre recibió nueve disparos, entre las piernas y los genitales, afuera de un inquilinato de la calle Dorrego 748.
Otro de los sospechosos del ataque a Sosa que frecuenta el domicilio allanado y que reside en el barrio Máximo Abásolo fue identificado como Gustavo Uribe.
Hace cinco días, Uribe fue detenido por la policía cuando corría por la escalera de Alsina y Sarmiento con un monitor de computadora envuelto en una campera que habría sido robado de una casa cercana. El restante involucrado en el ataque del domingo sería del barrio 30 de Octubre.
Comentá la nota