Chajarí será el primer municipio en reciclar los residuos tecnológicos. El 2 de agosto se inaugura la planta. Los plásticos que no se puedan reciclar se los destinará a obras públicas.
En el caso de las partes plásticas, se molerán hasta convertirlas en pequeñas partículas las que luego se mezclarán con hormigón y se las reutilizará para obras públicas, entre ellos la construcción de veredas en la ciudad.
“El 2 de agosto estaremos inaugurando la planta, que será la primera en la provincia, que trate los residuos tecnológicos que desecha la gente. Para nosotros este proyecto es un eslabón más en el proceso de tratamiento de los residuos, tal como lo estamos haciendo con los domiciliarios o los aceites usados”, explicó en diálogo con EL DIARIO, el director de Producción y Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Chajarí, Martín Robalo.
En la planta, por el equipamiento adquirido, se desmantelarán computadoras, televisores y aparatos de celular. “Los componentes que sirvan se venderán, pero al resto se le dará otra utilidad. Con esto reduciremos el volumen de desechos, pero además, se le podrá dar otra utilidad a ese plástico que ya no puede ser reciclado”, acotó el funcionario.
VENTA. En la planta de tratamiento tecnológico se hará la separación, desguace y “molienda” de los plásticos, en tanto, los componentes que puedan ser reutilizados se los venderá. “No estamos en condiciones, por ahora, de armar equipos como televisores o computadoras, con los desechos utilizables, por lo que esa parte se tercerizará o bien se venderán los componentes que estén todavía en uso. Nuestro objetivo principal, con la puesta en marcha de la planta, es disminuir la contaminación ambiental y estamos trabajando para eso”, acotó Robalo.
En Chajarí, según apuntó el funcionario, la planta de tratamiento de residuos domiciliarios se puso en marcha en 2003 y cuatro años más tarde, se logró erradicar el basural a cielo abierto tras una intensa campaña que se realizó en cada uno de los barrios de la ciudad. “Los 30 barrios de la ciudad realizan separación de residuos domiciliarios, que van directamente a una planta de tratamiento”, recordó Robalo.
Además, el año pasado se incorporó a la cadena de reciclado, los aceites de uso domiciliario para la producción de biodiesel. (Ver aparte).
Para el titular de la Dirección de Producción y Desarrollo Urbano la propuesta, como política de gobierno, es modificar el concepto de la basura. La planta de reciclaje no es un depósito de basura, sino un lugar donde se pone en valor lo que ya se utilizó o bien darle otro fin”.
CANJE. Dentro del programa de cuidado del medio ambiente, el área de Producción puso en marcha el Plan Canje Ecológico, por el cual los vecinos debían entregar un residuo inorgánico a cambio de un plantín. Incluso, dentro del predio de la planta, hay un sector destinado al desarrollo de un vivero.
Biodiesel
El año pasado, la Municipalidad de Chajarí inauguró la planta procesadora de aceite y de esta manera se puso en marcha la fase dos en la línea de producción de la planta de biodiesel, destinada al procesamiento de semillas para obtener el aceite y este transformarlo en biocombustible.
En ese sector se adquirió una refinadora, una quebradora de granos y una prensa, para la producción de biocombustible.
Basura electrónica
El dato no es menor. La Argentina, según los datos de entidades ambientalistas, produce cada vez más basura electrónica. Un 95 por ciento de esos desechos puede ser reciclado, sin embargo, en muy pocos lugares existe un plan para reutilizar esos elementos, que son altamente contaminantes para el medio ambiente.
Computadoras, notebooks, teléfonos, celulares, televisores, pilas, lamparitas, lavarropas, heladeras y pequeños electrodomésticos, entre muchos otros objetos cotidianos en desuso, conforman un universo de los denominados “residuos electrónicos”.
Hasta ahora, la mayoría de estos desechos se utilizan para rellenos sanitarios. De acuerdos a los informes de Greenpeace, anualmente, se descartan 120.000 toneladas de desechos, de los que se recicla menos del 2 por ciento.
El promedio en el país es de 2,5 kilos de basura electrónica por año por habitante, mientras que en la Capital y el Gran Buenos Aires trepa hasta los 4 kilos promedio.
En celulares, el año pasado, se estima que se descartaron entre 10 y 12 millones de estos equipos y entre un 30 o 35 por ciento fueron utilizados para rellenos sanitarios, el resto –según se cree– está aún en manos de los usuarios, aunque sin uso.
2003La ciudad de Chajarí cuenta desde el año 2003 con la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos (PTRSU). El predio fue inaugurado el 9 de junio de ese año, en un predio municipal de 26 hectáreas.
Uno de los objetivos principales fue erradicar el basural a cielo abierto, que se logró a partir de 2007.
En 2004 se comenzó a comercializar los materiales inorgánicos. Ese año, de acuerdo a los datos aportados por la Dirección de Producción, se logró una ganancia de 5.432 pesos; al año siguiente fue 30.100 pesos; en 2006, 45.000 pesos y 2007 de 90.000 pesos.
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