Inaugurarán el Laboratorio Regional del Inta Pergamino

La trascendental obra será innovadora no sólo en su estructura sino también en su gestión. El sofisticado instrumental y la juventud de su personal han sido destacados como rasgo distintivo de este espacio que permitirá a la EEA local seguir mostrando todo su potencial. Cuenta con una superficie de 2.700 metros cuadrados cubiertos.

“He tenido la suerte de inaugurar laboratorios de alto nivel en Balcarce, Castelar, Manfredi y Mendoza, debo reconocer que éste me está mostrando en su aspecto de infraestructura que para el Inta Pergamino y para la región hay un antes y un después del laboratorio”. Así se expresaba Carlos Casamiquela, presidente del Inta, cuando meses atrás visitara Pergamino y recorriera la obra que será inaugurada mañana a las 17:30.

Esta obra permitirá albergar dos laboratorios: el de biotecnología y otro gran laboratorio denominado calidad de alimentos, suelos y agua. Una de las innovaciones organizacionales es juntar los laboratorios de suelos, calidad de forrajes y calidad de alimentos en un solo espacio, lo cual tiene como finalidad optimizar el uso de equipamiento y del personal altamente capacitado con miras a lograr una mayor eficiencia en el uso.

El laboratorio de biotecnología funcionará como un grupo de trabajo único, mientras que el laboratorio de calidad de alimentos, aguas y suelos, si bien constituye un grupo de trabajo, este ha sido organizado en siete áreas analíticas diferentes, todas ellas a cargo de profesionales altamente especializados en cada una de las temáticas.

La obra

La construcción del flamante edificio llevó una parte considerable de tiempo para su finalización, esto tiene relación con las particularidades con que cuenta este lugar especialmente ajustado a normas de calidad y seguridad.

Sobre el particular, el ingeniero agrónomo Jorge Carrete (quien asumirá la responsabilidad de ser el coordinador del Área de Investigación de Laboratorio antes mencionada), explicó que para su confección y construcción se tuvieron en cuenta diversos aspectos: “Primero se pensó un edificio sencillo pero que pudiera satisfacer las necesidades de cada uno de los laboratorios. Es decir que hoy sabemos que el equipamiento es sofisticado, costoso y requiere de instalaciones adecuadas y de personal altamente capacitado. Por consiguiente, en las diferentes salas hemos adaptado las necesidades de los equipos, de modo que al recorrer el laboratorio podrán ver más de 44 salas en las cuales el equipamiento cuenta con todo lo necesario para su óptimo funcionamiento”.

Otro factor tenido en cuenta fue el de la seguridad de las personas como del ambiente: “Este laboratorio no elimina residuos al ambiente, porque éstos son recolectados y depositados en un edificio especialmente adaptado para esa finalidad. Desde el punto de vista de seguridad para las personas cumplimos con todas las normas, con más de 13 puertas de escape, pero además contamos con un manual de seguridad y un manual de contingencia”, explicó Carrete.

-Se dijo que este laboratorio marca un antes y un después para la investigación, ¿por qué?

-Porque este nuevo laboratorio va a cumplir con las normas ISO, la Nº 17.025 que es una norma que acredita al laboratorio como idóneo en las actividades que realiza, es decir en la calidad de los análisis. Por otra parte aquí se concentrará a nivel regional equipamiento de alta complejidad.

-¿Cómo vive estos momentos usted, que supo estar desde el inicio de este proyecto?

-Tanto yo como Francisco Borrás -que hizo un gran esfuerzo en su última etapa en la institución- y para quienes participaron, que son muchísimas personas, este es un momento importante porque es el resultado de un largo proceso que se inició en 2004 cuando se propuso al entonces director regional, doctor Pedro Gómez.

-¿Qué implica esta nueva etapa?

-Exige un cambio de mentalidad, pero creemos que es el momento para hacerlo. Es una necesidad teniendo en cuenta que este laboratorio va a posicionar favorablemente al Centro Regional, ya que es un laboratorio que contando con el personal adecuado va a satisfacer necesidades de otras Estaciones Experimentales e Institutos del Inta, así como también del sector privado que se encuentra alrededor del área de influencia.

-Para este cambio que se plantea, ¿se tomaron ejemplos de otros ámbitos o todo es nuevo?

-Es un cambio realmente innovador, verán grandes laboratorios donde todavía hay muchas actividades que se mantienen de manera independiente, duplicando equipamiento y personal, creo que esto es verdaderamente una innovación. Creemos que va a llevar un tiempo la optimización del funcionamiento, que tiene dos aditamentos importantes: trabajarán 18 profesionales altamente capacitados y personal de apoyo en las mismas condiciones, además es personal muy joven, no supera los 40 años de promedio.

-¿Qué cantidad de personal trabajará?

-Estarán trabajando unas 30 personas, todo personal del Inta, y a su vez habrá otra categoría de personal proveniente de grupos de trabajo de universidades que durante un tiempo trabajarán aquí.

Datos

El nuevo edificio cuenta con una superficie total de 2.700 metros cuadrados cubiertos. Este espacio se distribuye en un salón de recepción que funcionará tanto para el ingreso de personas como de muestras; 44 salas de laboratorio diseñadas sobre la base de las necesidades del equipamiento disponible, de espacio para los laboratoristas y con adecuada iluminación natural; trece campanas para la extracción de gases, dispuestas estratégicamente para que sirvan de elementos de seguridad en todos los casos en que se requiera su uso; seis cámaras de secado y frío; una cámara de incubación; tres drogueros; dos habitaciones destinadas a depósito; once oficinas equipadas para los profesionales; un salón de reuniones, adaptado para la disertación de seminarios, cursos, etcétera; un salón de estar para el descanso del personal y una sala de primeros auxilios.

Además, cuenta con un área de servicios generales, desde donde funcionan los servicios centralizados de agua destilada, aire comprimido y vacío, que son distribuidos desde allí a todas las salas mediante un sistema de distribución.

Se estima que el Inta aportó para la construcción del edificio aproximadamente cuatro millones de dólares, en tanto que el sofisticado equipamiento implica una inversión de aproximadamente un millón y medio de dólares más.

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