Una inauguración con varios focos de atención

El intendente habilitó la temporada en la pileta municipal, donde se habló de inconvenientes con ABSA y sobre reestructuraciones en la comuna.
Con la presencia del intendente Gustavo Bevilacqua quedó habilitada ayer la temporada oficial 2012-2013 del Balneario Maldonado, en un día a pleno sol, con una temperatura que a la hora de la ceremonia se acercó a los 30 grados.

Prueba de la importancia que la comuna le dio al hecho fue la presencia de la mayor parte del gabinete municipal, con los secretarios de Gobierno y Obras, Fabián Lliteras y Rubén Valerio, así como del jefe de Gabinete, Gustavo Mena. También, del presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, Hugo Borelli; del titular de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), Matías Italiano; y de delegados municipales, subsecretarios y concejales oficialistas.

La ceremonia comenzó a las 10.30 con la bendición de las aguas a cargo del padre Vicente Tirabasso. A continuación el jefe comunal se apoyó en los dichos del sacerdote al destacar la relevancia de disponer de una lugar "tan hermoso" para el encuentro entre amigos y familiares.

Destacó la labor de la cooperativa de trabajo que se encarga del mantenimiento del complejo e instó a cumplir con su tarea a los salvavidas y enfermeras del lugar.

"Es el compromiso de los funcionarios brindarse a la comunidad y tratar de hacerles la vida un poco mejor a los vecinos", señaló.

El balneario ocupa 14 hectáreas y cuenta con 108 carpas, 98 fogones, cantina, baños, enfermería y pileta para niños. Trabajarán 60 empleados, 10 guardavidas y 4 enfermeras. La pileta principal tiene 100x120 metros, con una profundidad máxima de 1,80 metros.

Agua dulce, agua salada. Bevilacqua explicó que el agua de la ría sigue sin estar en condiciones para el llenado de la pileta debido a su grado de contaminación, en parte atribuida al mal funcionamiento de la planta depuradora, que vuelca en la ría los efluentes cloacales provenientes de la Tercera Cuenca.

Esta es la tercera temporada que se recurre a agua de perforación, generando una pileta de agua dulce que se clorifica y controla de manera periódica.

El intendente reiteró los conceptos vertidos la semana última por el subsecretario de Gestión Ambiental, Sebastián Serra, al indicar que las mediciones realizadas por el municipio en los últimos cuatro años no dejan dudas del mal funcionamiento de la planta, más allá de los recientes anuncios de la empresa Aguas Bonaerenses SA de haber realizado mejoras sustanciales en la misma.

"Ojalá mejoren las condiciones a futuro. Hoy tenemos una realidad en base a mediciones científicas que nos obliga a ser muy cuidadosos", indicó Bevilacqua.

Más tarde, ABSA, mediante un comunicado de prensa, recalcó que la planta depuradora funciona dentro de los parámetros exigidos, tras un refuerzo en el sistema de aireación. Agregó que las modificaciones, con una inversión de más de 6 millones de pesos, implicaron la inyección directa de oxígeno puro al reactor aeróbico, la instalación de paneles aireadores y la construcción de una sala de montaje del espesador de barros.

"Los inconvenientes en el tratamiento original son producto de vuelcos industriales indebidos en el sistema cloacal", se aseguró.

Se vienen cambios en el municipio

Sin abundar en precisiones, el intendente Bevilacqua confirmó que antes de fin de año hará "algunos ajustes" en la comuna, aunque los mismos, agregó, "no se refieren a cambio de nombres" sino "a estructuras".

"La idea es ir adecuando nuestro funcionamiento conforme caminamos. Por eso vamos a jerarquizar algunas áreas para reflejar la importancia que le damos a determinados temas, por caso medio ambiente y urbanismo", explicó.

Indicó además que no tiene un balance del año que cumplirá a cargo del Departamento Ejecutivo, aunque aseguró que antes de terminarse presentará "su mirada" sobre lo actuado para ser puesto a consideración de "las personas e instituciones interesadas en el progreso de la ciudad".

Habitué

"Tengo 72 años y vengo al balneario desde los 5. Lo veo mejor que nunca, muy limpio y arreglado. Me parece mejor usar agua dulce porque la ría está muy contaminada". Roberto Rolle, barrio Noroeste.

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