Se inaugura la muestra "Tucumán Bicentenarios 2010 - 2016"

La participación de la provincia de Tucumán en los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, realizada en Buenos Aires, será puesta en consideración de los tucumanos en el hall de la secretaría de Hacienda.
El Ente Cultural de Tucumán dejará, hoy martes 23 de noviembre, a las 11, inaugurada la muestra “Tucumán Bicentenarios 2010 - 2016”, en el hall central de la secretaría de Hacienda de la Provincia, ubicada en la intersección de calles Laprida y San Martín de la Capital provincial, donde el público podrá apreciar el stand que Tucumán presentó en la ciudad de Buenos Aires, en mayo de este año, durante los multitudinarios festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo.

Está organizada por la Unidad Ejecutora para el Bicentenario, integrada por la ministra de Educación Silvia Rojkés de Tamkin, el secretario de la Gobernación, Ramiro González Navarro y el presidente del Ente Cultural de Tucumán, Mauricio Guzman.

Se trata de paneles, videos, imágenes y objetos que dan cuenta de la variada actividad productiva, cultural, turística, patrimonial, educativa y paisajística de nuestra provincia, y entre los objetos se incluye la conocida escultura tamaño natural de Mercedes Sosa.

La muestra, con entrada libre y gratuita, puede visitarse de lunes a viernes en el horario de 9 a 12 y de 16 a 21.

En Buenos Aires

Junto con una carroza con el séquito de la Pachamama y varios números artísticos, el stand representó a nuestra provincia en la mega celebración de los 200 años de la Revolución de Mayo.

El stand tucumano –que se desplegó junto a los de todas las provincias argentinas- fue ideado por el arquitecto Ricardo Salim, y armado por el equipo técnico del Ente Cultural.

La parte primaria se construyó aquí y fue trasladada a Buenos Aires. El concepto consistió en generar una direccionalidad en el espacio que permitiera al paseante echar un vistazo sobre el Tucumán productivo, cultural y turístico.

También las universidades, con su perfil intelectual y formativo.

Se usaron gigantografías sobre placas que generaban un tráfico o caminería; y se diseñó un espacio adicional pequeño en el que se proyectaban cortos productivos sobre la caña de azúcar, el arándano y el poroto.

La gráfica estuvo apoyada por la proyección de producciones visuales en pantallas de LCD.

En la fachada, la gigantografía de la Casa de Tucumán, también en escala natural, generó la sensación de estar ‘en la puerta’ del histórico solar. Fueron también un imán las réplicas de los menhires (la gente les decía ‘totems’) y la escultura de Mercedes Sosa.

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