La delegada provincial del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), Stella Maris Vallejos, calificó ayer de “lamentable” el acto de censura que recayó sobre el pedagogo Miguel Santos Guerra.
En este marco, la UCA comunicó ayer que desconocía el contenido del libro y negó haber perpetrado un acto de censura (ver aparte).
Cartas. El papelón de la UCA Rosario se conoció gracias a una nota publicada el domingo pasado en La Capital, pero de hecho había ocurrido una semana antes. El 19 de junio estaba previsto que el prestigioso pedagogo español encabezara una jornada de formación docente en la Universidad Católica, donde además presentaría localmente su último libro, “Pasión por la escuela. Cartas a la comunidad educativa” (Editorial Bonum).
Pero entre esas cartas hubo dos que irritaron aparentemente más de lo tolerable a la jerarquía católica y a sectores del Opus Dei, que resolvieron ejercer su presión sobre la UCA. Una de las misivas estaba dedicada a un profesor homosexual que se desempeña en una institución conservadora y otra a un padre objetor, es decir, quien considera que los progenitores son los únicos que pueden definir los contenidos educativos de sus hijos.
Que oportunamente se hubieran pasado por alto las cartas publicadas en el libro no fue óbice para suspender la actividad y retirar los libros de la venta.
Enterado de lo que había ocurrido, el catedrático español dijo que la censura de la que había sido objeto en Rosario no tiene antecedentes “en ninguna parte del mundo”.
Justamente por eso, el acto de intolerancia cayó muy mal entre sectores no confesionales —y aun confesionales, pero más amplios— de la ciudad. No sólo eso: también causó perplejidad. “Es increíble que esto haya ocurrido, más en este siglo y en una ciudad con una cultura democrática como Rosario”, se espantó Vallejos.
Casi “violento”. La funcionaria recordó que “desde el Inadi se propicia el debate, mientras que en esta situación no sólo se dio una rotunda negación a esa posibilidad, sino que se sumó un acto de casi violencia contra el pedagogo, al que se impidió dar una conferencia y a quien se le sacaron los libros de venta”.
Por eso Vallejos adelantó que el Inadi, que ya tiene una postura pública claramente a favor de igualar los derechos civiles de heterosexuales y homosexuales “y de restituir a ese colectivo todos los derechos de los que ha estado privado”, impulsará un pronunciamiento contra el acto censor de la UCA, al que definió como “lamentable”.
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