Imputaron a la policía que baleó a una pareja

La pelea se desencadenó cuando la uniformada no frenó en un disco Pare. Martín Albornoz (35) y Cintia Ramírez (31) recibieron disparos en pierna y tórax de Romina Vila (28).

 

Una mujer policía de 28 años baleó con su arma reglamentaria a una pareja de motociclistas ayer por la madrugada durante una discusión de tránsito en calle Sarmiento de Maipú y quedó detenida e incomunicada en la Oficina Fiscal Nº10. La miembro de la fuerza, que se desempeña en la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, iba a ser imputada por el fiscal Fabricio Sidoti debido a que las pruebas sostienen que no gatilló en defensa propia (ver aparte).

Los dos heridos, una mujer y su marido, identificados como Arturo Martín Albornoz y Cintia Débora Ramírez, de 35 y 31 años, respectivamente, declararon ante el fiscal que la pelea vial fue el desencadenante del hecho y no que se produjo durante un intento de robo, como surgió en un primer momento. Esta hipótesis fue descartada por la Justicia.

Romina Belén Vila trabaja en la Policía hace cinco años y se desempeña hace dos años y medio en el sector microtráfico de drogas en el Departamento Gran Mendoza del área de Narcocriminalidad.

El hecho que la tuvo como una de las protagonistas sucedió minutos después de la medianoche, cuando circulaba en su vehículo por Sarmiento y 9 de Julio de Maipú con su hermana y tuvo el problema con un hombre y una mujer que viajaban en una moto Maverick 110.

Una primera versión sostuvo que la mujer que iba en el rodado menor comenzó a golpear con el casco el Chevrolet Corsa con intenciones de robo, por lo que la conductora del vehículo sacó su arma, una pistola calibre 9 milímetros, para defenderse y le disparó, lesionándola en el costado derecho del tórax. Con el paso de las horas, esta versión se descartó.

El motociclista bajó del rodado y forcejeó con la policía, quien volvió a gatillar el arma. El hombre cayó herido porque el proyectil ingresó en el muslo de la pierna izquierda.

En un principio, tanto Albornoz (35) como Ramírez (31), padres de dos nenas de 6 y 12 años, fueron trasladados a diferentes hospitales y recibieron las curaciones primarias. 

La mujer quedó internada en una sala común del tercer piso del Hospital Central porque la bala le atravesó de lado a lado el tórax, mientras que su esposo fue dado de alta de la Clínica Francesa porque el proyectil le perforó la pierna. Esa lesión no fue de gravedad y ayer por la tarde se encontraba con su pareja en el Central.

La pareja dio su versión de los hechos a El Sol horas después del hecho. Ante la consulta de que si se trató de un robo como surgió en primera instancia, fue la propia mujer quien aclaró, algo ofuscada, la situación: “Tiene que decir eso para cubrirse”, con relación a lo que en una primera instancia habría dicho la efectivo. Algo más tranquilo, Albornoz dio su versión del hecho.

“Íbamos a la casa de un amigo en Godoy Cruz para buscar una película. Cuando iba por la Variante –Irigoyen– hacia el oeste, esta trastornada iba por Sarmiento y no frenó en el disco Pare. Por eso casi nos choca pero yo no le di importancia”, sostuvo el hombre.

“Pero ella (por la mujer policía) empezó a insultar, igual no la escuchábamos porque estábamos arriba de la moto y había mucho ruido. Después, a dos cuadras y media, en 9 de Julio, puso el auto atrás de un micro y nosotros quedamos al lado porque había un auto adelante nuestro”. Y siguió: “Ya tenía la ventanilla abierta y, sin mediar palabra, disparó. No dijo nada”.

A su vez, la mujer de 31 años contó sobre la situación en que la uniformada habría dicho que le golpeó el auto con el casco. “Puse el casco para que no nos golpeara la puerta”, señaló, al tiempo que confirmó que no se bajó de la moto. “A mi esposa le disparó a un metro y medio y se cayó de la moto”, contó el hombre.

Fue entonces que explicó que se bajó del vehículo menor y allí se abalanzó sobre la conductora del Chevrolet para quitarle el arma. “Forcejeamos hasta atrás del auto y me disparó en la pierna, me la perforó. No quería soltar el arma y ahí nos caímos y se pegó en la cabeza, quedó un charco de sangre”, relató.

Albornoz también explicó que ante esa situación “la agarré del cuello para quitarle el arma y la acompañante de la mujer nos dijo que nos fuéramos porque nos iban a iniciar una causa”. Por último, Ramírez expresó, algo más reflexiva: “Me salvé de milagro, la bala entró y salió. Me hizo un hematoma en el pulmón pero tengo que seguir internada para ver si pasa algo”.

En tanto, su marido aportó: “Una enferma como esta mujer (por la uniformada) no puede estar en la calle. La intención que tuvo fue matarnos, quería seguir disparando. Y mi esposa se salvó de que el proyectil le tocara la columna porque, capaz, no iba a poder caminar”, concluyó. Las actuaciones del caso quedaron en la Oficina Fiscal Nº10 de Maipú y ambos vehículos quedaron secuestrados en la Comisaría 54ª Maresma de Luzuriaga.

Tentativa de homicidio

El fiscal Fabricio Sidoti imputará hoy a la mujer policía que disparó contra la pareja, Romina Vila, por tentativa de homicidio doblemente agravado por ser miembro de la fuerza policial y por el uso de arma de fuego. Y también en concurso real por lesiones leves –con la misma agravante– en perjuicio del motociclista que recibió el balazo en la pierna. Las fuentes judiciales explicaron que se basaron en esta calificación porque quedó “completamente descartada la versión del robo” que surgió en un principio y que el hecho ocurrió durante una discusión de tránsito. Ahora, el fiscal aguarda los resultados de los estudios toxicológicos que les practicaron a los cuatro implicados del incidente y por la versión que podría aportar la miembro de la fuerza.

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