Investigan al industrial por incluir, a través de documentos apócrifos, a un falso acreedor en el concurso de Industrias Matas. Esto le permitió resolver a su favor ese proceso legal.
La maniobra le habría otorgado una ventaja que definió a su favor el concurso preventivo de acreedores (remedio procesal para repactar deudas) de Industrias J. Matas, empresa local que exporta a 50 países.
Lo que se jugó en el concurso no es poca cosa: más de $50 millones de deuda, de los cuales $18 eran reclamados por un grupo de acreedores, entre los que está el denunciante.
Jacques Matas es uno de los empresarios más fuertes de Mendoza en el rubro de los alimentos deshidratados, pero además fue integrante del selecto Consejo Empresario Mendocino (CEM), ex accionista de Fecunda AFJP y ex accionista ex Banco Mendoza.
La imputación debía formalizarse ayer, cuando el fiscal Daniel Carniello esperaba notificarlo personalmente sobre la acusación que pesaba en su contra y darle, además, lo oportunidad de declarar para que el empresario se defendiera, pero Matas faltó a la cita sin aviso. Por eso la Justicia volverá a citarlo.
La denuncia
Matas fue denunciado por una empresa privada que era una de las acreedoras en el concurso preventivo que Industrias Matas inició hace 5 años, el 16 de diciembre de 2005.
La firma denunciante acusó al empresario de haber incluido a un falso acreedor supermayoritario patrimonialmente que, como tal, inclinó la balanza a favor de Jacques Matas y de su empresa con una receta a medida, lo que permitió la salida indemne del concurso preventivo y muy desventajosa para el resto de los acreedores.
Es por eso que el fiscal Carniello acusó a Jacques Matas por estafa procesal y a Alicia Norma Árbol, quien es nada más y nada menos que la acreedora que aceptó la propuesta de Matas para salir del concurso a favor del empresario, por el mismo delito, pero como partícipe primaria.
La figura penal por la que ambos están acusados corresponde al artículo 172 del Código Penal que dice: “Será reprimido con prisión de 1 mes a 6 años, el que defraudare a otro con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño”.
La maniobra
Los afectados le endilgan a Matas haber pergeñado una jugada para inclinar el concurso a su favor un 28 de diciembre.
Lo concreto es que al inicio del concurso, Matas informó al tribunal de la existencia de un acreedor al que le debía poco más de $29 millones: se trata de Dowson Intertrade Corp, firma que figura como acreedora de privilegio porque cuenta con una garantía real. Esto significa, que tiene derecho a cobrarse con bienes inmuebles de Industrias Matas.
En los procesos de concursos, los acreedores de privilegio van separados de los comunes y las negociaciones son por separado.
Sin embargo, el 23 de junio de 2006 se presentó en el concurso Alicia Norma Árbol en representación de Dowson Intertrade Corp. con un pagaré de que le da derecho a cobrarse un préstamo del Banco Santander por casi U$S10 millones, crédito que Industrias Matas había obtenido oportunamente y había entregado en forma de pago porque es un título negociable.
El movimiento de ese pagaré es lo que habría despertado la inquietud de la Fiscalía de abrir la investigación ya que ese título, según la denuncia, habría sido negociado por medio planeta en menos de 24 horas pasando por Suecia, un país de África, España y Malasia para terminar casualmente en las manos de Dowson Intertrade Corp.
Así es como los denunciantes concluyen que el pagaré es un documento falso y que el acreedor habría sido puesto por Matas para obtener las mejores condiciones.
Es que Dowson Intertrade Corp. era un acreedor de privilegio pero logró ingresar con ese pagaré como un acreedor común reclamando una cifra ($29 millones o U$S10 millones al cambio en ese momento) que lo hacía el acreedor mayoritario con el 64%.
Tenía así mucho más que el porcentaje suficiente que exigen las reglas legales del concurso para negociar un arreglo arrastrando al resto de los acreedores aunque no estuvieran de acuerdo.
Así Matas acordó con Dowson Intertrade Corp. una quita del 70% de la deuda, un plazo de gracia de 5 años para comenzar a pagarla y 10 cuotas anuales que le permitirán terminar de pagar en el año 2026.
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