Según la denuncia, en 1978 transmitió la totalidad del paquete accionario de una sociedad anónima mediante la entrega de acciones al portador a nombre de un tercero.
De acuerdo con la denuncia presentada por Lindow, el empresario estaría reclamando ser propietario de la SA Algarrobal Viejo, “cuando existe documentación probatoria que vendió la firma en 1978”, explicó.
La presentación señala que en aquel año, Curi “transmitió la totalidad del paquete accionario mediante la entrega de las acciones al portador al Sr. José María Madariaga y su esposa Lidia Ainsa de Madariaga”.
“Luego de la muerte de Madariaga, ya en el año 1982, su viuda vendió la totalidad del paquete accionario de la SA Algarrobal Viejo mediante la entrega de las acciones al portador a los señores Alberto Juan Sabanes, Héctor Saúl Cortada, Higinio Celeste Petrini y Norberto Osvaldo Nobili. Todas estas constancias obran en el Registro Público de Comercio”, indica la denuncia.
El Dr. Lindow precisa que “prueba de ello, es que en el año 2006, en la causa Ayuch, Daniel Horacio c/ Algarrobal Viejo SA s/ diligencias preliminares, se requiere mediante cédula al ingeniero Victorio Curi que informe sobre el estado de vinculación con la sociedad Algarrobal Viejo SA, evacuando dicho informe mediante escrito presentado el 15 de marzo de 2006 (ver aparte), firmado por el mismo y patrocinado por la Dra Mariela Nasif, por el cual el denunciado manifiesta que no tiene vinculación con la empresa por haber vendido la totalidad del paquete accionario en el año 1978”.
Sin embargo, “luego de confesar expresamente que nada lo une con la SA Algarrobal Viejo, en fecha 11 de marzo de 2013 se presenta el denunciado en mesa general de entradas e inicia una acción en contra de mi mandante y de los demás socios de Algarrobal Viejo SA por acción de nulidad societaria”.
Lindow sostuvo que la intención es “desconocer la transferencia oportunamente realizada y por ende, desconocer la calidad de socios de mi mandante y restantes socios de Algarrobal Viejo pretendiendo así desbaratar los derechos de mi mandante y restantes socios, con la oscura finalidad de apropiarse del único activo de la misma consistente en un importante campo del departamento Pellegrini de esta provincia”.
El campo en cuestión abarcaría la totalidad de 30 mil hectáreas. “Pretender desconocer maliciosamente lo realizado con anterioridad, implica no sólo un perjuicio económico para los intereses que represento, sino que implica hacer inducir un error al juez para lograr el dictado de una resolución que a sabiendas no corresponde, por lo que se ingresa en el campo del Derecho Penal”, afirma el abogado en su denuncia.
“Estamos ante la presencia de una caso en virtud del cual el denunciado transfirió la totalidad del paquete accionario y ahora pretende aprovechando el aumento del valor de los campos, desconocer la venta efectuada, reputándola como si jamás hubiera existido y mediante ello indujo al error al juez societario y concursal para que éste le de favorable acogida a su pretensión”.
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