El imputado del delito de abuso sexual contra una niña declaró ayer asegurando su total inocencia y apuntando las acusaciones como el resultado de una situación de "envidia" por parte de las vecinas que avisaron de la situación a los padres de la víctima.
En ese resumen se sostuvo que la nena de once años, reconoció haber sido abusada sexualmente en tres ocasiones por el mismo hombre, de 59 años de edad
“Tengo una hija”
"Yo tengo una hija mujer", sostuvo el imputado al sostener que sería incapaz de un delito de esta índole. Aunque en principio consideró a las testigos del hecho como buenas vecinas, concepto que las testigos también indicaron al momento de declarar, ahora entendió que son "malas vecinas" tras acusarlo de un delito que nunca cometió.
Mientras, en la audiencia de debate de ayer los jueces de la Cámara en feria, Angel Longarte, Bernardo Antonio Ruiz y Carlos Pucheta, se sostuvo que la niña, al declarar en el juicio, ratificó lo sostenido ante la psicóloga. Según se indicó, la nena al declarar rompió en llanto y dijo "el es malo porque me hizo esto acá y acá", al señalar la parte del pecho y su parte íntima femenina.
Entre las acusaciones se imputa a Nunnini de pagar dos pesos a la niña a cambio de los abusos. Ante la acusación, el imputado sostuvo que en realidad la nena, junto con otras amigas de su edad, que vendían producciones de pulseritas que ofrecían a los vecinos. Según lo declarado por Nunnini, entre las nena siempre se peleaban para que les compre a una de ellas, y ese era prácticamente todo el contacto que tenían. "Nunca vi a la nena cuando estuve solo en el departamento", agregó.
“Se llevan de chusmeríos”
Respecto de las vecinas, y la acusación que hicieron en su contra, sostuvo que en realidad lo habrían hecho ante la envidia de ver que su familia estaba bien constituida, mientras que ellas estaban con problemas de pareja.
Por otra parte, adujo que son personas que “se llevan de los chusmeríos”.
En las audiencias de debate también declaró la psicóloga Sandra Carola Latorre, quien indicó a Nunnini como una persona con una estructura de la personalidad rígida, estereotipada, y con connotaciones obsesivas que lo llevaba a mostrar los aspectos más saludables y ocultar todo aquello que lo muestre como una persona débil.
La continuación del juicio será el próximo martes a primera hora.
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