El fiscal solicitó peritajes psicológicos a Jaquelina Rojas (26) para saber si al momento de asesinar de una puñalada a Marcelo Postigo (23) comprendía lo que estaba haciendo. La respuesta del forense determinará si la mujer es inimputable.
La historia entre Jaquelina Rojas y Marcelo Postigo parece haber tenido muchos momentos violentos. Hay algunos de estos hechos que están registrados en la Justicia y otros que sólo dan cuenta los familiares.
El fiscal de Luján-Maipú se interiorizó que en 2011 Rojas denunció a su concubino por haberla golpeado y la causa ya estaba elevada a juicio. Ese mismo año, que rompieron la relación, la mujer no le dejó ver más a sus hijos y por ello Postigo la denunció por impedimento de contacto. En 2011, ella lo denunció a él por amenazas y un año más tarde lo volvió a acusar por lesiones. Por otro lado, la hermana de la víctima aseguró que Jaquelina apuñaló dos veces a su hermano pero que no fue denunciada.
El magistrado decidió antes de acusar a Rojas que sea examinada psicológicamente por el Cuerpo Médico Forense. Este martes fue entrevistada por los profesionales y el miércoles tendrá otra sesión. Los peritos le elevarán un informe a Ticheli sobre el estado de salud mental de la mujer y sobre su estado al momento del crimen.
El fiscal quiere saber, primero, si Rojas es o no imputable. En el caso de que lo sea, el informe psicológico le servirá para establecer si la sospechosa tenía plena comprensión de lo que estaba haciendo.
Jaquelina podría ser declarada inimputable o que el fiscal considere que existió una circunstancia extraordinaria atenuante y la calificación del delito de homicidio sea otra. Por ello la pena podría variar desde la prisión perpetua hasta el homicidio simple, que tiene una mínima de 10 años y una máxima de 25.
Comentá la nota