Comenzaron en un supermercado y su pedido llegó a Plaza 25 de Mayo.
De acuerdo a la información contada por una de las alumnas, mediante un escrito enviado a la redacción de NUEVA RIOJA, esta campaña estuvo vinculada a los residuos, específicamente a las bolsas plásticas.
En una primera etapa, este grupo de estudiantes se encargó de intentar reducir el uso de bolsas plásticas en el supermercado Ecomax SA.
“Se realizó una campaña de tres semanas en un supermercado dando a los clientes para elegir entre diferentes alternativas: la utilización de bolsas propias, de ser pocos los artículos, llevar estos en la mano, o en su defecto en cajas. Además se ofreció como iniciativa la posibilidad de trasladar la mercadería en bolsas 100% biodegradables. A través de carteles, folletería, e intervenciones callejeras se promovió y difundió información de la problemática en cuestión. Mediante encuestas previas se observó que un 83% de las personas están dispuestas a modificar esta práctica. Sin embargo, el 56% de la clientela fue quien logró realmente dejar de solicitar bolsas plásticas, reduciendo así la entrega de las mismas un 64%. Para reforzar el sustento inicial del proyecto: la ley sobre el uso de bolsas no biodegradables y degradables n° 8.277, y, su modificación, n° 8.367, asistimos a un evento realizado en el marco del Concejo Deliberante a divulgar la campaña con el fin de impulsar una segunda modificación a la ley vigente”, dijeron las alumnas en el fundamento de este proyecto.
“La bolsa plástica, es uno de los desechos tóxicos de mayor masividad más frecuentes en este espacio. Toda nuestra basura se dirige allí contenida en las mismas, agravando la situación provocada por las prácticas contaminantes regidas en el basural. Además de generar altos índices de contaminación ambiental produce efectos evidenciados de toxicidad en el organismo. El plástico puede resultar tóxico tanto en su producción como en su lento proceso de descomposición una vez descartado. El consumo desmedido e inconsciente de bolsas plásticas es uno de los hábitos naturalizados que nos perjudica diariamente aumentando el impacto ambiental y social de los modos de consumo”, indicaron.
“ Se elaboró una campaña de reducción de bolsas plásticas, la cual involucraba un comercio. Se tuvo en cuenta la locación del comercio, la cantidad de clientes que lo frecuentan, la cantidad de productos que llevan y el espacio físico disponible para la campaña. El comercio elegido para realizar la campaña, fue el supermercado ECO-MAX. Ubicado entre las calles San Martin y Urquiza. Para registrar el comportamiento y el número de clientes, se llevó a cabo un conteo del número de bolsas plásticas entregadas durante un intervalo de una hora pico. A la mañana a partir desde la 12.30 hasta la 13.30 horas, y, durante la tarde, de 21.00 a 22.00 horas. Paralelamente, se diseñó una planilla de encuestas, las cuales se realizaron a 100 clientes que asistían frecuentemente al supermercado”, determinaron.
“ A su vez, se elaboró una intervención artística que fue expuesta en la esquina del establecimiento. Basada en un maniquí envuelto en bolsas plásticas junto a dos árboles, que en misma forma, poseía algunas de las mismas”, informaron. En esta campaña también se entregaron distitnos folletos diseñados anteriormente.
“En la tercera semana, se tomó un enfoque diferente. Se pensó en una performance para atraer no solo a los clientes que frecuentaban el comercio, sino también a la población que circula por esa zona. Se colocó un disfraz de bolsas plásticas a una persona que durante las 19 y 21hs que se paseó por el área movilizando a la gente mediante el uso de la cartelería realizada, entablando conversaciones e informando”, concluyeron.
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