Cuando un local se desocupa, volver a alquilarlo no es tan fácil como antes. Salvo que se trate de lugares muy solicitados, antes de resolver, los eventuales inquilinos se toman su tiempo.
Profesionales que se dedican a la locación de ese tipo de inmuebles y que fueron consultados por LA CAPITAL, coincidieron en que las dudas que existen acerca del futuro de la economía aparecen como el principal motivo por el cual, a pesar de que están recibiendo consultas, concretar operaciones les resulta más difícil que en otras oportunidades.
"Si bien hay mucha expectativa y la gente averigua, operaciones se concretan pocas", dijo el martillero Angel Alberto Linardi agregando que "hay zonas comerciales en las que, comparando con lo que ocurrió otros años, son muchos más los locales que se encuentran vacíos".
En ese sentido sostuvo que "es consecuencia de que los comerciantes sienten temor de comprometerse a pagar altos alquileres porque no están seguros del movimiento que pueden llegar a tener. Hay propiedades que tienen una ubicación estratégica y que, sin embargo, hace más de un año que están sin alquilarse. Los precios subieron y como no son tantos los que están dispuestos a arriesgar su capital, todavía no hay una demanda masiva; es posible que el que piensa alquilar, teniendo en cuenta que al turismo fuerte se lo espera recién para después de Reyes, a efectos de achicar costos resuelva esperar hasta último momento. La incertidumbre que existe en materia económica no ayuda a que las cosas se resuelvan rápido", lamentó.
Otras opiniones
Alejandro Acámpora dijo por su parte que "estamos advirtiendo que cuando un local se desocupa, salvo que esté ubicado en alguna arteria de mucho movimiento, a raíz de la retracción de la demanda, volver a alquilarlo cuesta más que antes; hay muchas propiedades que se libran antes de lo convenido. Es algo que se suele dar cuando, ante la falta de ingresos y/o por los altos costos que debe afrontar, el locatario decide rescindir el contrato", afirmó. Dijo luego que "cuando el inquilino es bueno, es normal que el propietario intente retenerlo; para lograrlo, lo que se acostumbra es tenerle una consideración especial a la hora de renovarle el contrato; es mejor ganar unos pesos menos y que el local se mantenga ocupado. En estos momentos, a causa de la inflación, se están pactando reajustes anuales que oscilan entre el 20% y el 25%", sostuvo.
Miguel Angel Valencia, otro reconocido profesional de la actividad inmobiliaria, manifestó en tanto que "la realidad demuestra que, a esta altura del año, el número de locales que se ofrecen en alquiler, sobre todo en lo que no es el microcentro, es superior al que existió en otras oportunidades. Es como que la gente, hasta que no se acerque más la temporada estival, no está dispuesta a tomar decisiones. La retracción en las ventas hace que los comerciantes sean más cautelosos. Cuando vence un contrato, si al inquilino le fue bien, lo lógico es que procure quedarse; al propietario, a su vez, le conviene que lo haga. Habiendo entendimiento, es normal que las partes se pongan rápidamente de acuerdo. En las proximidades de Güemes se advierte una mayor rotación de negocios", acotó.-
Comentá la nota