Impiden la realización de una “fiesta privada” en una quinta. Había alrededor de 600 botellas de bebidas alcohólicas

Impiden la realización de una “fiesta privada” en una quinta. Había alrededor de 600 botellas de bebidas alcohólicas
Ocurrió, el sábado; funcionarios de Inspección General impidieron que se realizara esta “fiesta privada” que estaba organizada en una quinta en inmediaciones de las calles Lartigau y Mapuches.
A partir de haber un amplio trabajo investigativo iniciado a fines del año pasado; se procedió a la prohibición de la misma, determinando que en el lugar se realizara el control policial correspondiente para impedir el ingreso de personas, por esto un móvil policial se mantuvo de consigna en el lugar hasta el amanecer del día domingo.

Lo llamativo es que entre los organizadores del “encuentro” hay dos efectivos policiales de nuestra ciudad; uno cumple servicios en una comisaría y el otro en una delegación especial.

En el lugar se constató la existencia de más de 600 botellas de bebidas alcohólicas, entre ellas, cerveza, Fernet, vodka, ron, gin,y variedad de licores.

Es cierto que la modalidad se extiende en todo el país por lo que no podían faltar en nuestra ciudad.

Si bien se hace incapie que en la zona de quintas camino al Balneario Laguna de Gómez es una constante, se sabe en otros tantos lugares se siguen organizando.

Para los jóvenes este tipo de fiestas es lo que a futuro se instalará; en principio porque no hay límites de horarios, no existe el amontonamiento típico de los boliches y además aseguran que no hay selección de ingreso o que se ahorran pasar por frente a los patovicas.

Hay un denominador común que es la difusión que se hace a través de internet con las redes sociales, herramienta que podría utilizarse para detectarlas e impedir que se realicen; aunque el control es muy difícil y la potestad de ingreso a lugares privados queda sujeta a lo que ordene la justicia.

En estas fiestas tampoco rige la prohibición de consumo de alcohol a menores, barras de tragos, mesas repletas de botellas de distintas bebidas alcohólicas se confunden con algún que otro jugo de fruta para preparar los tragos, todo vale

El ingenio de los organizadores llega a alquilar algún salón de fiesta privado o perteneciente a clubes o sindicatos con la escusa de celebrar un cumpleaños; el encuentro sirve sólo para beber, prácticamente nunca hay comida, escuchar música y terminar entrada la mañana, es el objetivo.

Sin dudas la falta de control de quienes le alquilan los espacios contribuye a que puedan realizarse; en muchas ocasiones suelen ser habituales las fundadas quejas y reclamos de los vecinos colindantes, afectados por la generación de ruidos de alto volumen y el gran tránsito de personas y vehículos.

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