La plaza fue epicentro de los festejos pese a la derrota. Desde muy temprano se juntaron para verlo en pantalla gigante
La pantalla gigante ubicada en la intersección de 3 de Febrero y San Martín pasó toda la previa de la final y, desde muy temprano, se fueron acercando los uruguayenses para palpitar lo que se soñaba, culminaría con el tercer título mundial para el fútbol argentino.A la hora del partido ya una multitud estaba presente y maldijo con esos 120 minutos donde el equipo de Alejandro Sabella tuvo sus posibilidades y las fue desperdiciendo una a una. Gonzalo Higuaín en el primer tiempo, Messi, Agüero y Rodrigo Palacios después fueron dejando pasar lo que hubiese sido una importante ventaja. Insultaron al italiano en la dudosa jugada por parte del arquero contra Higuaín y después sufrieron con el gol de Gotze que significó la victoria alemana y una nueva frustración de nuestro seleccionado.Poco duró el cimbronazo porque tras la premiación se desató el festejo sumándose muchísima gente de los barrios para que la fiesta fuese complete como agradecimiento a este grupo de jugadores que se brindó con todo y, luego de 24 años, llevó a nuestro fútbol a una final mundialista.Como en todo el país el festejo se extendió por largo tiempo, sobraron las banderas y las camisetas argentinas como hace muchísimo tiempo no se vivía.Pasó el mundial y se disfrutó de muy buena manera; como argentinos copando cada una de las sedes brasileñas y festejando en cada rincón del país a medida que el equipo avanzaba una ronda.El fútbol argentino, con muchas cosas por mejorar, volvió a los primeros planos y eso es lo que se terminó festejando.

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