El Partido Federal no alcanzó 5% de los votos y terminó quinto en las PASO. En los próximos días los radicales disidentes definirán si llegan a los comicios legislativos.
Ni en la peor de las estimaciones Roberto Iglesias se imaginaba el resultado de las elecciones de ayer. La maquinaria electoral y publicitaria desplegadas y las encuestas le auguraban un expectante tercer lugar y ese era el gran objetivo de la lista del Partido Federal (PF) en estas Primarias. Pero, apenas cerrados los comicios, los números que sus propios fiscales le enviaban desde las escuelas les mostraron la dura realidad.
Cuando las cifras del escrutinio oficial se terminaron de reacomodar, los candidatos del PF quedaron con menos del 5 por ciento, en un quinto lugar y lejos del objetivo trazado. Ni siquiera en Capital, tierra fuerte de Víctor Fayad, los resultados fueron a su favor.
De ahí el sabor amargo que no dudaron en mostrar y que abre interrogantes tanto sobre si continuarán en la campaña rumbo a los comicios legislativos del 27 de octubre como sobre la proyección de la carrera política de los referentes.
Hasta hace unos días, Iglesias, con sus encuestas en la mano, aseguraba tener 19 por ciento de intención de voto, mientras que consultoras de otras fuerzas lo posicionaban en el tercer lugar pero con 10 por ciento.
Cualquiera de estas dos alternativas era auspiciosa para los candidatos del PF, que estratégicamente sostenían que lograr cerca de 12 por ciento en las PASO los mantendría en la pelea para octubre.
Pero ni Iglesias, ni Mariana Juri, ni Víctor Fayad imaginaban tan baja cosecha de votos. Lejos de lo que les auguraban las encuestas, las elecciones se convirtieron en un rotundo fracaso, tal como lo reconoció el propio Iglesias, ya que prácticamente resigna la posibilidad de entrar como diputado nacional.
Con este panorama todo quedó en dudas, aún la misma permanencia dentro de la competencia electoral. En horas de desconcierto, ayer Iglesias dudó al momento de negar si pensaba en bajarse de la candidatura y sólo atinó a señalar que “todavía es prematuro hablar del futuro. Por lo pronto, una vez que tengamos los resultados en mano, nos sentaremos esta semana y la que viene para evaluar con qué estrategia seguir”.
Iglesias sin festejo
Lo cierto es que los efectos del exiguo 4,74 por ciento que obtenían al cierre de esta edición comenzó a sentirse apenas cerradas las mesas de votación. El búnker quedó prácticamente intacto y la charla que habían preparado con micrófonos y banners se redujo a una conferencia de prensa de Iglesias cerca de las 20.30, cuando aún sin un solo número oficial comunicado, la derrota estaba consumada.
El resto de la fórmula, Mariana Juri y Víctor Fayad, no estuvo en escena (Ver aparte). Tampoco se hicieron presente los militantes que habían acompañado a sus candidatos durante la intensa campaña que realizaron en el último mes y medio ni los jóvenes de Capital del Viti. Sólo se dejaron ver Ricardo Puga y Adolfo Innocente, referentes del PF, quienes acompañaron a su candidato a la hora de la derrota.
“La decisión de la gente es sagrada, fue una fuerte definición de la sociedad. Pero yo me mantengo firme en mis convicciones y no me arrepiento de nada”, dijo el candidato sin disimular en ningún momento el gusto a poco que dejaron las elecciones.
De esta manera volvió a defender la decisión de separarse de la estructura partidaria de la Unión Cívica Radical y, en cierta manera, condicionó su vuelta al partido siempre y cuando esté Cobos y su gente al mando.
“Sigo pensando lo mismo que pensé siempre. No comparto el criterio ni con Cobos ni con (Alejandro) Abraham. Siempre planteamos cuáles son nuestras ideas y al parecer lo que la gente hoy votó es algo distinto a lo que nosotros proponíamos”, concluyó.


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