El obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, sostuvo que este problema genera "un alto costo social". EL miércoles, en un comunicado, los religiosos alertaron sobre "la confrontación" y pidieron una audiencia con la Presidente.
"No sólo hay cada vez hay más chicos durmiendo en la calle, sino que hay una ´baja calidad´ de la pobreza. Con la droga, se llega a la calidad de miseria humana", sostuvo Casaretto, obispo de San Isidro.
El prelado señaló que para los obispos, "cuanto mayor es la calidad institucional, mayores son las posibilidades de ocuparse de la pobreza".
En tanto, el obispo señaló que la Iglesia "está dispuesta a conversar con las cabezas de los tres poderes" para avanzar en más diálogo entre la dirigencia.
De esa forma, el obispo de San Isidro ratificó los términos del pronunciamiento de alto voltaje político que realizó el miércoles la cúpula de la Iglesia, cuando le pidió a los poderes del Estado que "actúen respetando su legítima autonomía" y dejen de lado la "confrontación permanente".
Los obispos le pidieron además audiencias a la presidente Cristina Fernández, al Congreso y a la Corte Suprema. "Es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común", señalaron los prelados, encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio.



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