La Iglesia, más cerca de los católicos divorciados

La Iglesia, más cerca de los católicos divorciados
Un hombre del Papa dijo que hay que darles los sacramentos.
Mientras a 30 kilómetros al sur de Roma Francisco sigue sus ejercicios espirituales que concluirán el viernes, acompañado por los altos funcionarios de la Curia Romana, ayer en entrevistas a la Radio Vaticana y al diario La Repubblica, el cardenal alemán Karl Kasper, teólogo de confianza del Papa, dijo que “la Iglesia puede encontrar un nuevo camino para que un católico divorciado y vuelto a casar (por civil) pueda ser readmitido después de un período de penitencia a los sacramentos”.

La afirmación de Kasper representa un momento de cambio decisivo en el tema que más reflexiones, discusiones y dolores de cabeza ha causado en la Iglesia en los últimos años. Considerado por muchos episcopados y millones de católicos como una cuestión a la que se le debe encontrar una solución, Francisco ha querido poner en el centro de su proyecto pastoral esta cuestión que hace todavía más problemática la compleja situación de la familia católica contemporánea. Los casados con el sacramento del matrimonio católico, violan el sacramento al volverse a casar por el civil, considera la Iglesia, y son excluidos de algunos sacramentos, como la confesión y la comunión.

El cardenal Kasper fue elegido por el Papa para realizar una introducción que ha tenido gran repercusión en el Consistorio de hace diez días. En sus declaraciones al diario romano La Repubblica, Kaspers dio el último paso, poniéndose en sintonía con la mayoría de los obispos y fieles católicos alemanes, que hace años plantean la cuestión.

En una reciente encuesta, el 69% de los católicos germanos, que representan el 25% de la población de 80 millones de habitantes, reconoció no aceptar algunos de los dogmas de la Iglesia. Por ejemplo, 7 de cada 10 católicos divorciados vueltos a casar comulga habitualmente y en muchos casos eso lo saben también los sacerdotes que le dan la hostia consagrada. Francisco dijo hace poco en una entrevista al Corriere della Sera que “la familia atraviesa una crisis muy seria y es necesario reflexionar las situaciones particulares, incluso la de los divorciados”. El Papa había evocado incluso hace unos meses la misericordia de los ortodoxos que en este arduo tema aceptan brindar “la segunda oportunidad”. Kaspers, que dice lo que también piensa Bergoglio, afirma que no existe ninguna intención de cambiar la doctrina de la indisolubilidad del matrimonio sino de afrontar con realismo, penitencia y misericordia los casos particulares.

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