La Iglesia celebra hoy el Corpus Christi

La Iglesia celebra hoy el Corpus Christi
Hoy en la Iglesia Catedral, a las 10, en conjunto con la parroquia María Auxiliadora y San Javier se hará la santa misa presidida por el arzobispo monseñor Ramón Alfredo Dus y luego la procesión con el Santísimo Sacramento alrededor de la Plaza 25 de Mayo.

Finalizada la misma, se regresará al templo y con motivo del Año de la Fe, en un gesto de unión de toda la comunidad se hará la solemne adoración eucarística mundial bajo el lema “Un solo Señor, una sola fe” que se realiza en el mundo simultáneamente, con Papa Francisco, el Colegio Episcopal y toda la Iglesia extendida en la tierra.

Una misma Fe

Hoy de 17 a 18, en la basílica de San Pedro, bajo el lema “Un solo Señor, una sola fe”, tendrá lugar una solemne adoración Eucarística, en unión mundial. “Será un acto, que podemos calificar como histórico: Las catedrales del mundo se sincronizarán con la hora de Roma y estarán, durante una hora, en comunión con el Papa en la adoración eucarística”, explicó, monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización al presentar este acto clave del Año de la Fe.

Desde las Islas Cook a Reikiavik, pasando por Chile, Burkina Faso, Taiwan, Iraq, Bangladesh, Estados Unidos o Filipinas, las diócesis se sincronizarán con la hora de San Pedro y rezarán por las intenciones propuestas por el Papa.

Las intenciones

Una de las primeras intenciones propuesta por el Papa son: “Por la Iglesia, extendida en todo el mundo y hoy en señal de unidad recogida en la adoración de la Santísima Eucaristía. Que el Señor la haga cada vez más obediente a la escucha de su Palabra para presentarse ante el mundo siempre “más hermosa, sin mancha ni arruga, sino santa e inmaculada”.

Que a través de su fiel anuncio, la Palabra que salva resuene aún como portadora de misericordia y haga que el amor se redoble para dar un sentido pleno al dolor y al sufrimiento, devolviendo alegría y serenidad”.

Seguida de: “Por aquellos que en los diversos lugares del mundo viven el sufrimiento de nuevas esclavitudes y son víctimas de la guerra, de la trata de personas, del narcotráfico y del trabajo “esclavo”; por los niños y las mujeres que padecen todas las formas de violencia ¡Que su grito silencioso de ayuda encuentre a la Iglesia vigilante para que, teniendo la mirada puesta en Cristo crucificado no se olvide de tantos hermanos y hermanas dejados a merced de la violencia! Y finalizando: “Por todos aquellos que, además, se encuentran en la precariedad económica, sobre todo los desempleados, los ancianos, los inmigrantes, los que carecen de hogar, los presos y cuantos experimentan la marginación. ¡Que la oración de la Iglesia y su cercanía activa les de consuelo y ayuda en la esperanza y fuerza y audacia en la defensa de la dignidad de la persona!”.

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