Goane asegura que la conformación del Consejo Asesor de la Magistratura, por medio de la Ley 8.197, constituye un paso adelante. El vocal decano de la Corte Suprema recuerda que el juez no debe ser un catedrático, sino alguien que sepa resolver casos.
Reconocimiento
Lo primero que Goane subraya de la Ley 8.197 es que haya dado cabida en el CAM al estamento de los abogados, que deberá elegir a su representante, mediante elecciones, el 23 de octubre. "Esto es coherente y acorde con la legitimación que nuestra Corte, de forma monolítica, sin disidencias en este punto, les ha reconocido a los letrados en tanto los colegios que los representan tienen entre sus finalidades institucionales la de velar por la independencia del Poder Judicial. Entonces, parecía hasta irracional dejarlos fuera nada menos que de la integración del órgano encargado de la selección de los futuros jueces, proceso en el que, precisamente, está en juego dicha independencia", manifestó a LA GACETA.
En segundo lugar, le parece destacable que la minoría tenga voz (en este caso por medio de Esteban Jerez) entre los tres representantes con los que contará la Legislatura en el CAM. "También es valioso que por el Poder Judicial participen un vocal de la Corte, y un representante de los jueces y de los miembros del Ministerio Público (fiscales y defensores oficiales). Todo esto significa un avance y nos permite aproximarnos a un órgano que tiene, en sí mismo, la posibilidad de actuar con independencia de criterio y con la única motivación que le cabe: cumplir con el mandato de la Constitución", recalcó.
Firmeza de carácter
El CAM, según el magistrado que en la Corte está reemplazando al presidente, Antonio Gandur (actualmente de licencia), debe seleccionar al más idóneo según el cargo acéfalo de que se trate. ¿Pero qué significa eso? Goane no duda en responder: "este concepto no sólo comprende la imprescindible idoneidad intelectual, sino también la moral y psicológica, necesarias para que el resultado de la conducta del elegido sea recto y firme. Por eso, la participación de los representantes del Poder Judicial en el CAM permitirá recordar que se ha de elegir un juez y no un catedrático. Esto implica que no todo se agota en la ilustración", advirtió.
Luego, insiste en la misma idea: "así como en Medicina, para que atienda a los pacientes diarios necesitamos no al investigador, sino al que tiene ese importantísimo y agudo ojo clínico, el CAM va a seleccionar al hombre que sepa decidir el derecho en el caso concreto".
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