Identificaron al presunto asesino del boliche de la Alameda

Le dicen el Boxeador. Se trata de un joven de 18 años que está sindicado como autor del crimen de Miguel Ángel Páez (21) cerca de un local de calle San Martín, en la Alameda. Los investigadores analizaron varias testimoniales en conjunto y consiguieron individualizarlo por sus rasgos físicos. El viernes allanaron su domicilio, el de familiares y su novia pero no lo encontraron. Creen que, por tener “plata”, será más difícil atraparlo.

Ya está identificado y tiene pedido de captura el hombre que está señalado como el autor material del homicidio de Miguel Ángel Páez (21), el joven que fue asesinado cuando lo golpearon con un adoquín en la cabeza el sábado 18 de julio a la salida del boliche Cocorilo en Ciudad. Se trata de un muchacho de 18 años a quien apodan el Boxeador.

Los investigadores llegaron hasta él luego de analizar varias testimoniales y, tras una comparación de las mismas, obtuvieron sus características físicas. De esa manera supieron que era una persona “blanca, delgada y baja” y que vivía en cercanías del boliche que está en la Alameda. 

Asimismo, el auto del sospechoso también fue clave para confirmar su identidad. Los investigadores realizaron tres allanamientos el viernes por la tarde en Ciudad y Godoy Cruz pero no lo encontraron, confirmaron las fuentes.

Al principio, cuando los pesquisas lograron conseguir su alias, creían que el joven practicaba esa disciplina deportiva. Sin embargo, al indagar un poco más sobre su círculo íntimo, confirmaron que era su novia la que boxeaba y no él. 

A su vez, explicaron que el sospechoso “tiene un hijo con esa chica” pero no vive con ella, sino que lo hace con su familia en una casa de calle Ayacucho, antes de Montecaseros, en la Cuarta Sección de Ciudad. 

Fue, justamente en ese lugar, donde, el viernes, el personal de la Unidad Investigativa de Capital realizó una de las medidas solicitadas por la fiscal Daniela Chaler. 

A pesar del allanamiento, no dieron con el autor (pidieron no revelar su nombre y tampoco mostrar su imagen porque esta última prueba será fundamental para que los testigos lo identifiquen en rueda de personas porque no lo conocen por el nombre). 

Al unir las declaraciones, conseguimos sus rasgos físicos y lo individualizamos. 

Los sabuesos confirmaron su identidad luego de comparar la declaración de un par de patovicas que presenciaron la pelea que se inició dentro del boliche de la Alameda y de un cuidacoches que observó la posterior paliza en San Martín y Chacabuco. “Al unir las declaraciones, conseguimos sus rasgos físicos y lo individualizamos. Al tomar esos testimonios por separado no lo íbamos a poder hacer”, sostuvo una fuente judicial.

 

Los sabuesos confirmaron que, aproximadamente, mide 1,70 metros de altura, es de tez blanca, delgado y tiene pelo castaño claro. Si bien señalaron que no tiene antecedentes, lo definieron como un “pibe moquero”. Su vehículo también los ayudó a llegar hasta el Boxeador, porque los testigos explicaron que tenía un auto blanco. Ese vehículo es un Peugeot 308 que tampoco apareció, dijeron.

Los otros allanamientos también se hicieron el viernes: uno en el barrio capitalino San Martín, lugar donde viven familiares, y en Godoy Cruz, donde vive su pareja. Sin embargo, no dieron con el sospechoso ni otro elemento de importancia para la causa. “La familia tiene plata y por esa razón se hace más difícil porque tiene más recursos para estar oculto. Cuando no tienen plata para mantenerse, no pueden irse tan lejos”, señalaron. De igual manera se mostraron optimistas con su detención. “Ahora es cuestión de tiempo y de que baje la guardia”, dijeron. 

En cuanto al otro sospechoso que también habría participado en esa pelea, explicaron que no está identificado. 

El hecho

Miguel Ángel Páez (21) salió a bailar con su primo Joel Báez (24) y llegaron la madrugada del sábado 18 de julio al boliche Cocorilo en calle San Martín. 

La investigación señala que dos jóvenes fueron agredidos cuando el pibe de 21 años sacó a bailar a una joven a la que luego defendió porque dos individuos le habrían tocado la cola. 

Los agresores golpearon a Páez y los guardias de seguridad los separaron y los sacaron a la vereda. Parecía que el conflicto había terminado, pero los violentos siguieron a los primos y los atacaron en San Martín y Chacabuco. ​

​Báez recibió un piedrazo en la cabeza y sufrió un corte, pero Páez fue golpeado varias veces en la cabeza con un adoquín, por lo cual quedó internado en grave estado en el Hospital Central ya que había perdido masa encefálica. 

A las 20 de ese sábado, los médicos confirmaron que tenía muerte cerebral por lo que lo desconectaron y posteriormente donaron sus órganos. 

Comentá la nota