Sin ideas, Estudiantes dejó el invicto ante Boca

Sin ideas, Estudiantes dejó el invicto ante Boca
El Xeneize se impuso 1-0 ante el Pincha en una versión inexpresiva comparada a los tres partidos anteriores. Falló en casi todos los aspectos del juego: endeble en defensa e inconexo en las asociaciones entre el medio y el ataque.
Estudiantes perdió algo más que el invicto ante Boca en La Bombonera. El 1-0 del cuadro local marca un retroceso en el progreso que había mostrado el Pincha en los primeros tres partidos del campeonato con sendos triunfos. Emanuel Gigliotti, a los 41 minutos del primer tiempo, le dio el triunfo al Xeneize que apagó el incendio que generaron las derrotas previas.

Los de Mauricio Pellegrino le dejaron servido el triunfo a los locales producto de una actuación deficitaria en todos los aspectos del juego. Mucho más, en esos donde este equipo se ha mostrado fuerte. Endeble en defensa, perdido desde la generación de juego y apático en ataque fue una derrota justificada a partir de las falencias y carencias antes que las virtudes del rival.

Se dio así un pequeño paso atrás en todo lo bueno que se cosechó en las primeras tres fechas. El dato alentador es que la apretada agenda del campeonato da revancha y tendrá el desafío de levantar cabeza ante un Newell´s recuperado aunque desgastado por la doble competencia.

Estudiantes llevó el partido por un cauce intrascendente hasta la media hora del primer tiempo. Con el manejo de Verón, la seguridad del fondo y la explosión de sus puntas, el Pincha contuvo la ansiedad de Boca. Pero careció de precisión en los metros decisivos y cayó en una peligrosa intrascendencia. Eso hizo que el Xeneize se acomodara en el partido y lo fuera maniatando de a poco.

La mediocridad del partido le convino a la visita en el primer tiempo. Tal es así que el primer remate franco al arco llegó por medio de Juan Sebastián Verón a los 13 minutos con un disparo que se fue muy desviado.

El local, por su parte, trató de doblegar la defensa albirroja por los extremos. Insúa y Acosta por la derecha, Martínez y Gago por la izquierda. Sus intentos fueron infructuosos ya que no pudo penetrar la defensa visitante en esos primeros minutos.

Luciano Acosta obligó el lucimiento de Gerónimo Rulli a los 36 minutos, marcando la tendencia clara del cotejo en ese momento. El Pincha desde los 30 se cansó, resignó terreno y le dio la iniciativa al equipo de Carlos Bianchi. Sin bien no es un dechado de ideas, ceder tanto ante Boca puede ser peligroso. Y lo fue.

El Pincha apostó a la contra pero no tuvo precisión ni llegada de los volantes para poder llevar algo de peligro. Un cabezazo fallido de Mauricio Rosales a los 39 en el corazón del área bostera fue el único acercamiento claro además del intento de Verón.

A los 41, el desnivel confirmaría la leve superioridad de uno sobre otro. Un remate potente pero sin dirección encontró el taco de Desábato y generó el córner que derivaría en la apertura del marcador. El tiro lo ejecutó Fernando Gago que envió el balón al centro del área para el anticipo de cabeza de Emanuel Gigliotti que durmió a los dos zagueros del Pincha.

Estudiantes intentó reaccionar con el gol en contra, pero tuvo la misma anemia ofensiva que en toda la etapa para poder lograr el empate.

Misma anemia, resultado lógico. El segundo tiempo enfatizó las tendencias de ambos equipos. Boca salió decidido a ampliar la ventaja y Estudiantes se mostró golpeado después del entretiempo. El ejemplo es que a los 35 segundos de iniciada la etapa, Gerónimo Rulli sacó al córner un remate de Erbes que entró solo por el centro.

Apenas un minuto más tarde, otra vez el arquero del Pincha se lució con una doble atajada. Primero a Insúa que entraba por la izquierda y después recuperándose ante un remate bombeado de Gago. El atisbo de reacción albirroja se vio a los 8 minutos con Goñi que remató muy débil para el control sin problemas de Orión.

El gran déficit de Estudiantes en el partido fue la pelota parada. En defensa quedó en manifiesto con el gol en contra. En ataque, con las innumerables jugadas de balón detenido que terminaron en despejes de la defensa local. A los 9, una mala ejecución de un córner casi termina en el segundo. Rulli salió a cortar casi a tres cuartos de cancha y en el rebote, Fernando Gago se apresuró para mandarla por arriba.

Los cambios, un tanto demorados, no le dieron demasiada claridad al ataque del Pincha aunque sí un poco más de frescura. A los 30, un lateral de Jara fue peinado por Carrillo para una chilena de Patito Rodríguez que se fue por arriba.

La más clara para conseguir el empate llegó cerca del final, cuando Román Martínez sobre los 38 cabeceó solo y desviado en la puerta del área chica ante un centro frontal de Verón. Fue el último intento real, después se sucedieron acciones de contra para Boca.

La necesidad de victorias del conjunto local se reflejó en los cambios. Carlos Bianchi dispuso que su equipo terminara sin delanteros y con dos volantes ofensivos como atacantes. Juan Román Riquelme y Diego Perotti fueron los máximos referentes de ataque desde los 30 y hasta el final. El “10” de Boca tuvo el segundo en sus pies a los 41, pero elevó demasiado el remate al entrar al área.

Boca se encontró con un triunfo casi regalado. El benefactor fue el propio Estudiantes que hizo todo lo posible para mantener el resultado adverso. Una versión descolorida del Pincha, mucho más parecida a la apática e irregular de 2013, que a la revitalizada de este 2014. Ante Newell´s, el domingo entrante, se verá cuál es la real dimensión de este equipo.

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