Así lo aseguró Miguel Bernal, de la Agencia de Desarrollo local. ”Pedimos a Dios que nos acompañe, aguanten las defensas y no llueva, porque va a perjudicar a entre 120 y 180 familias y sus cultivos”, dijo.
A la vez, sostuvo que es una situación “muy preocupante”, especialmente “en la zona de Icaño, en el paraje La Costa, en donde es muy difícil de controlar la fuerza del agua que trae la crecida”.
“Estamos todo el día con bolsas para frenar el agua y proteger las defensas”, resaltó Bernal.
Mientras que en caso de que se rompan o cedan los bordos, indicó que “nuestro pueblo se vería muy perjudicado”.
“Tenemos una alta colaboración de los vecinos, autoridades municipales y provinciales, pero se torna cada vez más difícil porque el caudal aumenta todos los días, especialmente, en la zona de la Ruta 92”, manifestó.
Asimismo, dijo que la situación “se va a tornar más difícil, por eso hacemos los monitoreos diarios”.
Es por eso que expresó que “pedimos a Dios que nos acompañe y no llueva para que no se desmorone la defensa, porque sino unas 120 a 180 familias minifundistas de alfalfa y algodón se verían muy afectadas”.
Comentó que en la zona de la Ruta 92, que va de Añatuya a Colonia Dora, se forma un cuello de botella para el agua y que los caminos por ahora están transitables, pero que están en alerta ante cualquier cosa que pueda pasar.
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