El Cura Gaucho usó una casa de la ciudad para forjar la hermandad de los habitantes de Traslasierra. La 9 de Julio es testigo de la obra del beato.
Sobre 9 de Julio, entre Rivera Indarte y General Paz, una placa de mármol colocada por el ex intendente Rubén Martí da cuenta de la estrecha relación que existió entre Brochero y Córdoba, donde se formó, dio su primera misa y trabajó para reforzar la dispersa comunidad de la pedanía San Alberto de finales del siglo 19.
La piedra que está en la peatonal indica que en esa zona estaba la casa de Ejercicios Espirituales a donde el Cura Brochero llegaba con sus feligreses, después de las largas travesías para cruzar las Altas Cumbres y llegar a la Docta, para tener siete días de oración.
Liliana De Denaro, historiadora y perito en el proceso de beatificación, contó que Brochero usó esa casa de Ejercicios Espirituales por casi cinco años, entre 1872 y casi 1877, cuando se termina de construir la casa de Ejercicios del Tránsito en Traslasierra, en cuyos alrededores creció la localidad que lleva el nombre del beato, y describió que cada vez que Brochero llegaba con sus cabalgatas a la ciudad, con entre 100 y 200 personas para guiarlas en los momentos de retiro, se generaba revuelo.
“Brochero toma el curato San Alberto en 1869. En ese momento la población de Traslasierra era muy dispersa y tenía muchísimas carencias sociales, económicas y espirituales, por eso él piensa en un replanteo de la vida que estaban teniendo estos ciudadanos y comienza un arduo trabajo para invitar a los feligreses a que lo acompañen a Córdoba para realizar los retiros”, indicó la historiadora.
A la casa de Ejercicios iban hombres y mujeres por separado. Esta metodología de retiro era una herramienta de meditación creada y utilizada por los Jesuitas, y justamente esta casa de meditación pertenecía a esa orden.
“Los viajes hacia Córdoba duraban tres días, lo que implicaba que las personas tuvieran que dejar sus tierras sin cuidados. Lo primero que fomentaron las travesías de Brochero fue la solidaridad entre los habitantes, porque quienes se quedaban custodiaban las pertenencias a los que partían. La construcción de la casa de Ejercicios del Tránsito le facilitó las cosas a Brochero”, explicó De Denaro.
el milagro. Brochero será beatificado porque se comprobó un milagro suyo sobre la ruta C45: el de salvar la vida del pequeño Nicolás, que en el 2000, después de un accidente de tránsito, yacía inconsciente sobre la ruta.
La Iglesia le atribuye al Cura Gaucho su salvación como también la historia le reconoce haber transitado incesantemente el reino de la altura de Achala, de los cóndores y del cerro Champaquí para sacar por siempre del olvido a Traslasierra y unirla con esta ciudad.


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