Por una huelga salvaje, los militares controlan el tráfico aéreo español

Lo decidió el gobierno ante el paro de los controladores de vuelo que inmovilizó al país.

Los controladores aéreos españoles abandonaron en masa sus trabajos en la tarde de ayer contra unas decisiones gremiales que acababa de adoptar el Consejo de Ministros, lo que fue paralizando por completo el tráfico aéreo en el país.

Debido a que ayer comenzaban cuatro días del llamado “Puente de la Constitución”, unas 250.000 personas colmaban los aeropuertos para iniciar días de vacaciones.

Ante el caos que se produjo en un corto lapso de tiempo, el gobierno habló de una “emergencia nacional” y advirtió que, de acuerdo a las decisiones del Consejo de Ministros, se decretaría la militarización de los servicios a partir de las 21,30 (17.30 hora argentina).

El conflicto de los controladores ya tiene más de un año. El gobierno quiere regular sus actividades y controlar sus ingresos que son cuantiosos. Los dos temas que se aprobaron ayer y desataron la huelga salvaje fueron la limitación de las horas de trabajo para controlar el exceso de horas extras y la posibilidad de militarización ante las constantes huelgas no declaradas.

Se produjo una situación de tal gravedad para los pasajeros que varias radios y emisoras de televisión interrumpieron sus programas y comenzaron a transmitir todo el tiempo sobre la situación. A partir de las 22 horas, se anunció que los servicios quedaban militarizados. Ese era el momento en que deberían incorporarse los turnos nocturnos. “Quienes no se presenten serán acusados penalmente por sedición, lo que comporta un castigo de entre ocho y doce años”, señaló un vocero. Un alto funcionario del gobierno lo resumió más dramáticamente: “No sabemos por qué quieren arruinarse la vida”.

En todos los aeropuertos se formaban largas filas para hacer reclamaciones. De inmediato se anunció que se reforzaban todos los servicios de alimentación, limpieza y de servicios médicos. Incluso se dio aviso a los servicios de protección civil para hacer frente a cualquier emergencia.

El gobierno aclaró que la militarización implica que oficiales de la fuerza aérea se harán cargo del control y supervisión de los servicios. En caso de que prosiga la huelga salvaje, se presentarán controladores aéreos militares para hacerse cargo. “El presidente a firmado el Real decreto, por lo que los militares tienen orden de hacerse cargo de las torres de control”, se informó.

La mitad de los controladores aéreos que debían presentarse a las 22 acudieron al trabajo, por lo que algunos vuelos fueron despegando aunque con mucho retraso . “No vamos a permitir este chantaje que está utilizando como rehenes a los ciudadanos”, proclamó el ministro de Fomento, José Blanco. La enorme indignación de los pasajeros va a permitir que el gobierno tome medidas de fondo.

“Estamos hartos de que cada vez que se inician vacaciones o fiestas los controladores se dedican a bloquear los servicios. Hay que terminar de una vez. Esto parece un golpe de mano, un secuestro”, explicó una abogada que iniciaba con su familia unas breves vacaciones a Jordania.

“No han dado ningún aviso, no hemos podido prever nada. Mire los chicos tirados por el suelo porque ya no dan más.

Esta vez hay que echarlos a todos ”, señaló una pareja que debía viajar a México por la muerte de un familiar.

“No hay que olvidar que en este momento de crisis, donde hay más de cuatro millones de desocupados y un gran sufrimiento, estos señores que ganan sueldos privilegiados tratan a la gente con absoluto desprecio. No tienen ninguna consideración. Ahora que los metan presos y que paguen los daños”, señaló una abogada que recogía denuncias formales ante el ministro de Fomento contra los controladores.

Los servicios ferroviarios fueron reforzados. Mientras tanto, las autoridades pedían por radio y televisión que la gente no acudiera a los aeropuertos para tratar de controlar el caos.

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