El sorpresivo anuncio del levantamiento del paro por boca del propio Hugo Moyano no cambiará de manera decisiva el lunes que pensaban tener los rosarinos: sólo significa que la basura será recogida como cualquier otro día. Ocurre que los recolectores de residuos (pertenecen al gremio de Camioneros) fueron los únicos que habían anunciado su adhesión a la huelga en la ciudad.
A diferencia del infierno que se vaticinaba para Capital Federal, en Rosario iba a funcionar el transporte público de pasajeros: tanto los colectiveros como los taxistas no se iban a sumar a la medida de fuerza dispuesta por el líder de la CGT.
La marcha atrás de Moyano pudo haber desconcertado a la CGT local, que ayer al caer la tarde había llamado a conferencia de prensa para hacer pública su posición. En la sede Córdoba al 2000, Rubén López (secretario general de la CGT Rosario) fue enfático en el respaldo a la medida que había dispuesto Camioneros y en ningún momento pusieron en duda la realización de la medida. Aunque cuando La Capital lo interrogó sobre si veía posible el levantamiento del paro, dijo: “Esperemos a ver qué pasa en la reunión de Buenos Aires”, y arriegó que eso podría ocurrir “si se retractan de lo que han e dicho” sobre Moyano, cosa que juzgó “muy difícil”.
Tras evaluar que en Rosario el lunes iba a ser un día “normal” y que el aguante a Moyano sólo iba a dejar basura sin levantar, informó que la dirigencia gremial de la ciudad iba a marchar a Plaza de Mayo. Incluso no vio nada extraño en que la cita sea frente a la Casa de Gobierno. “Se trata de un lugar mítico, porque allí se pidió por la libertad de (Juan) Perón”, afirmó.

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