La fiesta multiplicó la posibilidad de negocios. Las quejas por los costos de los viajes fueron muchas a través de las redes sociales. Se vieron denuncias de que se cobraron hasta 80 pesos en un trayecto que no costaría más de 30.
Pero no faltaron los desaprensivos choferes que fueron hasta el extremo de cobrar 50 pesos por un viaje desde el centro hasta la zona de Avenida Circunvalación y Don Bosco. Hasta el doble de la tarifa real.
Las quejas se multiplicaron por Facebook. Y se vieron denuncias de que se cobraron hasta 80 pesos en un trayecto que no costaría más de 30 pesos.
Desde luego que, por muchos que fueran, no todos los remiseros incurrieron en el cobro alevoso de tarifa informal. Hubo quienes trabajaron correctamente y que para hacer una diferencia, como corresponde, trabajaron más y mejor.
En determinado momento un grupo de tres chicas buscó en vano un remís que cobre menos de 50 pesos, según El Diario. “Es un servicio público, por qué no se ajustan a la tarifa”, se quejó una de ellas.
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