Es la cantidad de reclamos que recibió el Inadi en lo que va de 2015. Hay dos o tres casos por semana. Avanza en la Justicia la causa de la joven a la que en 2013 no dejaron entrar en un local porque es renga y usa bastón. Según el Inadi, hubo discriminación.
En lo que va del año, la delegación Córdoba del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), recibió entre 90 y 100 denuncias por discriminación en los boliches de Córdoba.
En su mayoría, son por prohibir la entrada a gente a partir de su aspecto, por una discapacidad u otras consideraciones que realizan los patovicas que cuidan la entrada de estos establecimientos.
“Son dos o tres denuncias por semana en la ciudad de Córdoba”, dijo la titular del Inadi, Adriana Domínguez.
Por lo general, los operativos se realizan de manera conjunta con la Municipalidad de Córdoba e incluso con la Afip, ya que a veces se necesita de este último organismo para determinar quiénes son los verdaderos dueños de los establecimientos bailables. “Si no –aclara Domínguez– siempre termina denunciado un empleado que cumple órdenes, o que figura como dueño en la Municipalidad pero en realidad no lo es”.
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