El padre Pepe relató a "Río Negro" el intento de robo que lo dejó herido de bala en una pierna. Todavía tiene le proyectil calibre 22 en su cuerpo. El arma fue encontrada en un rastrillaje.
El hecho ocurrió minutos antes de la 1 de ayer en una vivienda que está ubicada a escasos metros de la parroquia San Francisco de Asís, en la zona del Ñireco.
El padre "Pepe", como lo conocen en esta ciudad, dialogó ayer por la tarde con "Río Negro". Todavía tiene el proyectil calibre 22 alojado en su pierna izquierda, cerca de la rodilla.
Relató que no sabe cómo el sujeto pudo derribar la puerta de madera, de dos pulgadas de espesor y con bisagras de bronce. Comentó que cuando salió al pasillo y lo vio al sujeto que le reclamaba que le diera el dinero, se acercó y comenzó a forcejear con el asaltante. La lucha cuerpo a cuerpo fue tan intensa que cayeron al piso.
Dijo que un sacerdote que estaba en uno de los dormitorios salió a mirar. Cuando advirtió el peligro se refugió en la pieza y llamó a la Policía.
El desconocido se levantó y emprendió la retirada. Antes disparó tres tiros, indicó el sacerdote. "Cuando dejó de tirar lo sigo y escucho que dispara un cuarto tiro", señaló. "Después disparó otra vez y me pegó en la pierna", indicó.
El agresor aprovechó el momento para escapar. El padre destacó que el personal policial llegó rápidamente al domicilio y salió tras el asaltante que fue detenido en las inmediaciones cuando trataba de ocultarse. Se trata de un joven de 20 años con antecedentes penales, informó una alta fuente policial.
"Me quedé afónico tanto gritarle que se vaya porque le iba a ir mal", contó el religioso. Sostuvo que es probable que el sujeto haya pensado que guardaban en la vivienda la recaudación de un bingo solidario que habían realizado el sábado. "Lo último que hubiéramos hecho era guardar el dinero en la parroquia, el dinero se repartió el mismo día tras finalizar el bingo", puntualizó.
"Fueron momentos de mucha tensión, de mucho nerviosismo", resumió. "No tuve miedo. Tenía mucha bronca, porque cuando veo una injusticia me enojo mucho y era una injusticia que entrara de esa forma acá a mi casa, que buscara el dinero del bingo solidario", aseguró.
Dijo que los empleados policiales lo trasladaron hasta el hospital zonal para su atención.
Recordó que en 2007 fue asaltado cuando estaba en la Parroquia Inmaculada Concepción de esta ciudad. En esa oportunidad le robaron dinero, pero no sufrió lesiones.

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